La bella actriz rompe el silencio y defiende su vida, sus hijos y su relación por encima de todos los rumores y comentarios que se hacen al respecto.
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Natural, cariñosa y muy sincera, Elizabeth Gutiérrez abrió su corazón para hablar de muchas cosas, siempre desde el respeto y la empatía. Lo hizo a través de un directo con su amigo y compañero Alejandro Chabán en una charla de lo más amena y amigable que nos hizo conocerla un poquito más.

Los rumores acerca de su vida y su relación con William Levy son una constante en los medios, al igual que los comentarios sobre sus hijos y en general todo lo relativo a su familia. Hace años le molestaba y saltaba a la primera, pero el tiempo y la madurez le han enseñado a que no le afecte y no entrar en ese juego.

"Mucha gente puede crear una opinión de ti pero no tiene nada que ver con tu persona de verdad, ser tú misma y no prestarle tanta atención a lo que la gente dice, porque al final del día tú no le debes nada a nadie", explica tranquila. "Yo no tengo que hablar ni dar explicaciones de nada, la vida sola va poniendo todo en su lugar".

Lo que sí le duele un poquito más es que la gente ataque a sus hijos por tener los padres que tienen. Ellos no tienen culpa de nada. En el caso de Christopher, un luchador y deportista nato que persigue su sueño de convertirse en una grande dentro del béisbol, es triste ver cómo a veces le señalan por "ser hijo de" y no darle la oportunidad de brillar más allá de un apellido.

Todo los éxitos obtenidos en su incipiente carrera deportiva son fruto de su esfuerzo, nadie se los ha regalado y eso Ely ha querido dejarlo bien claro. "La gente sí habla, él solito se paró ahí y lo hizo, no es ser hijo de", recalcó como la orgullosa mamá que es. "Todos su logros tienen mérito propio. Y además tiene un corazón enorme, mis dos hijos, Kailita también, son demasiado nobles", sigue enamorada de sus retoños.

Elizabeth Gutiérrez y William Levy

A la pregunta de Alejandro de si tendría más hijos, Elizabeth fue tajante. "No, no mi Ale no, siempre quisimos dos, un varoncito y una niña, Dios es maravilloso y nos dio justo eso", contestó feliz. Una familia que adora, que han formado con mucho amor y a la que le quedan un montón de cosas bellas por hacer  y vivir.