Por Mayra Mangal
Junio 05, 2018
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Vaya si la reina Isabel II está consintiendo al príncipe Harry. Además de ofrecer la recepción en el castillo de Windsor en honor a sus nupcias con Meghan Markle, la monarca británica acaba de hacer un nuevo y extravagante regalo a su querido nieto que ha dejado boquiabiertos a muchos.

El presente es ni más ni menos que York Cottage, una casona en los terrenos de Sandringham, la magnífica propiedad de descanso de la reina que está ubicada a 110 millas del palacio de Kensington. Curiosamente, la nueva casa de Meghan y Harry fue conocida anteriormente como una mansión de solteros.

De acuerdo con el diario británico Metro, la propiedad abarca unos 20,000 acres de terreno y es parte de la herencia que la soberana inglesa recibió de su padre, el rey George VI, en 1952. Sin embargo, la mansión ha estado en manos de la corona británica por mucho más tiempo, al menos desde 1862, según indican registros de la propiedad.

Fotos de archivo de la casa:

Sandringham es una de las propiedades mejor conocidas de la reina e incluye más de 150 edificios y casas, enmarcadas por preciosos jardines, estanques y arboledas.

La nueva casa de Meghan y su adorado príncipe se suma así al creciente número de propiedades de la pareja, pues han fijado su residencia principal en el apartamento 1A del palacio de Kensington, donde son vecinos del hermano de Harry, el príncipe William, y su linda familia.

Y en Sandrigham, la pareja también será vecina de los duques de Cambridge, quienes ocupan el magnífico Amner Hall.

Además, hace poco se dio a conocer que la pareja también adquirió ya el que será su nidito de amor en la campiña y que se ubica en la fabulosa región de los Cotswolds, de estilo ampliamente imitado por sus jardines y encantadoras casas de piedra. ¡Wow!