El hermano de la fallecida actriz, Víctor Manuel, contó este lunes en entrevista con el programa de televisión Ventaneando cómo vivió Edith la recaída del cáncer y cómo se mantuvo siempre con una sonrisa hasta el último día de su vida.

By Moisés González
June 18, 2019 06:58 AM

El hermetismo con el que Edith González vivió sus últimas semanas de vida tras sufrir una recaída en su lucha contra el cáncer de ovario que le fue detectado en 2016 hizo que su muerte tomara a casi todos por sorpresa el pasado jueves 13 de junio. Lo cierto es que solo su familia y amigos más cercanos sabían del delicado estado de salud en el que se encontraba la actriz mexicana, quien permanecía desde hacía varios días ingresada en un hospital en la Ciudad de México.

A cuatro días de este sorpresivo fallecimiento que tiñó de luto a la comunidad artística mexicana, el hermano de Edith, Víctor Manuel, concedió este lunes una entrevista para el programa de televisión Ventaneando en el que por primera vez revela cómo vivió Edith la recaída y cuál fue su reacción cuando se enteró de que le quedaba poco tiempo de vida.

Creían que había vencido al cáncer
Eso es lo que creímos, estábamos muy confiados, algún PET antes del programa [de TV Azteca en el que participó Edith] nos señaló que la enfermedad estaba superada, es más combinó [el programa Este es mi] estilo con teatro. Pero sí fue impresionante que combinó, nada más me decía ‘hermano a veces me siento un poquito cansada, después vamos a tener que proyectar la carrera de otra manera porque ya me siento un poquito cansada combinar’.

Recaída
Sentía un leve dolor en la espalda y oclusión intestinal, no podía metabolizar, por eso fue que se recurrió al hospital, pero ella estaba entera. Entró con una sonrisa al hospital como casi con la que salió. Fue un problema de ganglios que se adhirieron al intestino. Parece que el tipo de cáncer en ovario la recurrencia es sorpresiva y agresiva entonces así fue.

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No esperaban ese desenlace
Nunca estuvimos en ese canal, creíamos que era un problema de metabolismo de oclusión intestinal, que alguna cuestión ahí no estaba funcionando.

No hubo negligencia médica
Yo creo que siempre estuvo en buenas manos. Se hizo todo lo humanamente posible y lo científicamente permitido.

Valiente hasta el final
A la hora que se vio que médicamente el sistema inmunológico había cedido, la manera de enterarse de ella y de decirle al doctor [adiós con la mano] fue impresionante. Uno espera que te digan ‘ya no’ y entonces llores o digas o implores y ella lo que dijo es ‘mi misión es esta’ y volteó y dijo ‘gracias cuerpo’.

Despedida
Fuimos en familia, cada quien le dijo y nos despedimos. Lorenzo, que es un magnífico esposo, mi hija, Constanza y yo nos intercambiamos opiniones y sentimientos.

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