En su vista a Puerto Rico, el presidente Donald Trump alaba el trabajo del Gobierno federal y culpa a la isla de descuadrarle el presupuesto

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Donald Trump finalmente llegó a Puerto Rico este martes para ver en persona el estado en que se encuentra la isla después del devastador paso del huracán María, que ha dejado al territorio estadounidense al borde de una crisis humanitaria.

El mandatario, que ha sido criticado por su aparente lenta respuesta a la catástrofe, aterrizó en el avión Air Force One cerca del mediodía, hora del Este, en la base aérea que se encuentra junto al aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín de San Juan.

Al bajarse del avión junto a su esposa Melania Trump fue recibido por el gobernador Ricardo Roselló, quien tenía a su hija en sus brazos, y su esposa Beatriz Roselló, que esta embarazada del segundo hijo de la pareja.

“Su gobernador [Roselló] he escuchado muy cosas de él. Él no es ni siquiera de mi partido y desde el principio ha apreciado lo que hemos hecho. Él nos ha dado apoyo. Sabe el nivel de problemas que hay desde el principio y después con la tremendas tormentas que afectaron esta hermosa isla”, dijo Trump en una reunión con autoridades locales, federales y militares en el mismo aeropuerto.

“Quiero decirle gobernador… Desde el principio este gobernador no ha jugado a la política. Ha dicho las cosas como son y nos ha dado las más altas calificaciones. De parte de mi equipo quiero darle las gracias”, agregó.

También agradeció a Jennifer González Colón, la comisionada residente de Puerto Rico en Washington, sus halagos a la labor de la Agencia Federal para el Manejo de Desastres (FEMA, por sus siglas en inglés) y lo fluido de la comunicación con la administración federal.

Asimismo, felicitó al ejército, la guardia costera y la marina, entre otros por su labor en las tareas de rescate y socorro a los damnificados.

Donald Trump y Lady Melania Trump

A quien no dio la palabra fue a la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, con la que tuvo discrepancias públicas en las redes acerca de la respuesta federal a la crisis. Eso sí, según unas imágenes de la reunión, se saludaron con un apretón de manos.

Como es costumbre en el presidente, su intervención no estuvo exento de polémicas. En un punto lamentó el costo de la ayuda federal a Puerto Rico tras la catástrofe. “Me sabe mal decirlo Puerto Rico, pero nos han descuadrado el presupuesto”, dijo el mandatario, quien ha hecho del recorte del gasto federal una de sus prioridades.

Otro momento llamativo fue cuando dijo sentirse “orgulloso” de que solo hubo 16 víctimas mortales atribuidas a María, en comparación con “las miles” que murieron en una “auténtica catástrofe” como Katrina.

Donald Trump and First Lady Melania Trump

Tras ese encuentro en el aeropuerto, el mandatario se dirigió con el gobernador y sus respectivas esposas a algunas áreas de San Juan, en las que pudo conversar con algunos de los damnificados por el ciclón y escuchar cómo lograron sobrevivir a los vientos de 155 millas por hora.

De allí se iban a desplazar al buque de asalto anfibio USS Kearsarge, que participa en las labores de ayuda, para reunirse con el gobernador de las Islas Vírgenes de Estados Unidos, Kenneth Mapp, que también fueron arrasados por María.

La visita del primer mandatario de Estados Unidos a la Isla del Encanto se produce casi dos semanas después de sufrir el catastrófico golpe del huracán, que dejó sin agua y electricidad a la gran mayoría de los 3.4 millones de residentes, que desde entonces han enfrentado escasez de combustible, alimentos y suministros básicos.

Eso sin contar las miles de casas que han sufrido daños, además de la infraestructura pública, como carreteras, puentes y embalses.