La duquesa de Sussex protesta, mediante documentos presentados en la corte, ante la falsedad de ciertas noticias publicadas en el Mail on Sunday.

 

By Nuria Domenech
November 18, 2019

Ya es formal la denuncia de Meghan Markle contra los tabloides británicos. El acoso mediático y los fake news que tanto pesar le causaron hasta ahora no pudieron abatirla y el día once de noviembre se emprendió finalmente la batalla legal que el príncipe Harry anunció durante su viaje a África.

Según los documentos presentados por sus abogados, la duquesa de Sussex comprueba la falsedad punto por punto de las noticias que fueron publicadas en el Mail on Sunday. Específicamente, las referentes al Frogmore Cottage, su fiesta de baby-shower y la relación con su papá, noticias que a su juicio le querían dar una luz negativa a la ex-actriz y atentan contra su imagen.

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Meghan y Harry prepararon con mucho cariño el Frogmore Cottage para regalarle un hogar a su hijo, el pequeño Archie. Las renovaciones no incluyeron entre otras cosas, como aseguraban los tabloides, una tina de cobre de casi 7 mil dólares, ni un estudio de yoga, ni una pista de tenis, ni un gasto de 650 mil dólares para aislar el interior de la casa del sonido de los aviones.

Tampoco existió nunca “un ala”, ni este ni oeste, para invitados o para que se quedara su mamá, Doria Ragland.

Además de los comentarios acerca de Frogmore, otra de sus alegaciones se centra alrededor de la misiva privada que Meghan Markle escribió a su padre, Thomas Markle. Se publicaron extractos de la carta sueltos, de forma que la relación entre ambos se mostraba editada y manipulada, sin reflejar el contenido de verdad, y además, sin su permiso. “Se omitieron o suprimieron pedazos de la carta, al menos la mitad”, dicen los papeles legales presentados en la corte.

“Se omitieron las partes en las que nuestra defendida muestra su preocupación por su padre y otras personas, así como por la forma en la que los tabloides le están explotando a él” y continúan desmintiendo que Meghan no se interesara por la salud de su padre o intentara ayudarle financieramente o con sus problemas médicos. Al contrario, afirman que su hija “tiene una larga trayectoria de cuidar del bienestar de su padre y tratar de encontrar soluciones para sus problemas de salud”.

Los documentos aseguran también que Tomas nunca llamó a su hija para avisarle que no podía acudir a su boda. Al revés, Meghan llamó a su padre antes de la boda para protegerle y asegurarse que pudiera atender. Nunca le ignoró después ni se peleó con él por su decisión de no acudir.

Y para terminar, en cuanto a su comentada baby shower en Nueva York, los papeles aseguran que el hecho de que se sugiriera que la princesa no quisiera incluir a su mamá en ella no son sólo completamente falsos, también son ofensivos. “Su mamá fue por supuesto invitada, incluso con los boletos pagados. Sin embargo, no pudo acudir porque tenía compromisos laborales previos”.

También se señala como “falso y ofensivo” el comentario de que los invitados al baby shower, entre los que se encontraban Amal Clooney, Gayle King y Misha Nonoo, pertenecían solo a su nuevo círculo de amigos famosos.

“El baby shower costó una mínima parte de los falsamente publicados 300 mil dólares, y fue organizado por una de sus mejores amigas de la universidad”, aseguran los documentos presentados. “Los quince invitados eran amigos cercanos a la princesa, algunos de ellos de hace más de veinte años”.

¿La respuesta de The Mail on Sunday? Que continuarán defendiéndose al con fuerza al respecto. Al parecer, esto no ha hecho más que empezar.

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