El incidente ocurrió en una de las playas de los Hamptons en Nueva York. Uno de los demandantes es de origen hispano.

Por Mayra Mangal
Septiembre 23, 2020
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La cifra que un par de residentes de Long Island, NY, piden en su demanda por difamación levantada este martes contra Cardi B y su hermana, Hennessy Carolina, es de $20 millones.

Todo comenzó el pasado 6 de septiembre durante el fin de semana de Labor Day cuando la hermana menor de la rapera de sangre dominicana y su novia, Michelle Díaz, estaban en la playa de Atlantic Ocean, en la zona de los Hamptons, en Nueva York, según reza un boletín de la conferencia de prensa convocada para este martes por los demandantes.

Peter Caliendo, una de las tres partes involucradas, señaló que Hennessy Carolina y su novia se estacionaron sin permiso en el lote de autos de la playa de Smith Point y que estaban bloqueando el auto de su amigo Manuel Alarcón, quien es de origen hispano.

Caliendo explicó que cuando les pidió que movieran el vehículo, Hennessy Carolina se lanzó hacia él vociferando. "Nada más se nos abalanzó gritando: '¡Desaparécete!, ¡desaparécete!' y nosotros ni siquiera la estábamos encarando. Ella fue la que cargó contra nosotros". 

El individuo, que también estaba acompañado de su esposa, Pauline Caliendo, asegura que fueron atacados porque tenían unas banderas a favor del presidente Donald Trump pegadas en su auto, además de que llevaban gorras de Make America Great, y que luego ella se puso a filmarlos.

"Me encuentro muy afectado, vivo con temor", exclamó por su parte Alarcón en declaraciones reproducidas por la estación radial 1010Wins, en Nueva York.

Según los demandantes, no tenían ni idea de que Hennessy era famosa y que solo se enteraron cuando conocidos suyos empezaron a señalar el video del incidente que surgió en las redes.

En junio pasado, Hennessy Carolina sorprendió al revelar que era bisexual.

El video desató una tormenta en las redes y según se dijo, hubo quienes calificaron a los seguidores de Trump de "racistas" y "homofóbicos"al verlo.

"Nosotros no somos racistas, no somos homofóbicos", enfatizó Caliendo en la conferencia de prensa. "Soy católico [apostólico] romano, yo no tengo problema alguno [con eso]". Ahora Caliendo, su mujer y Alarcón buscan reparación por los daños que dicen haber sufrido. Caliendo —quien se dedica a vender ambulancias, según indicó— asegura que su reputación "está acabada".

Hennessy Carolina, por su parte, ha dicho que fue blanco de la ira de quienes la acusan porque ella y Díaz estaban hablando español y porque son de razas mezcladas, según indica la mencionada emisora.