El actor asegura que su esposa sufrió horrores luego de haberse sometido a una resonancia magnética. Ahora mira lo que pide como indemnización.

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El actor Chuck Norris demandó hoy a unos fabricantes de dispositivos médicos argumentando que las resonancias magnéticas que su esposa se efectuó la envenenaron.

Según reportó Fox News, el protagonista de películas de acción como Missing in Action and The Hitman, considera que una sustancia llamada gadolinio que los médicos le inyectaron a su esposa, Gena Norris, para mejorar la claridad de la resonancia magnética la debilitó demasiado.

La querella interpuesta en la Corte Suprema de San Francisco describe que esa sustancia dejó a la esposa del actor frágil y agotada, sufriendo episodios de dolor intenso y una sensación constante de ardor. Ahora el actor pide que se indemnice a su esposa por $10 millones, pues indica que él ha gastado millones de dólares en tratamientos para ella.

Chuck Norris y Gena O'Kelley

El Instituto Nacional de Cáncer define el gadolinio como un elemento metálico que se usa para las pruebas de este tipo también conocidas como MRI y otros métodos de imaginología. Es un agente de contraste ayuda a mostrar el tejido anormal del cuerpo cuando se toman imágenes con una máquina especial.

La demanda acusa a varios fabricantes de agentes de contraste de gadolinio de saber sus riesgos y no advertirlos a los pacientes que se someten a este tipo de pruebas.

En semanas recientes, el buffete de abogados Cutter Law, que representa a la conocida pareja, ha interpuesto varias demandas a nombre de otros clientes que también afirman que sufren de intoxicación por gadolinio.

La demanda del actor reconoce que no existe ningún vínculo oficial y público entre esa sustancia y los síntomas que reportaron las personas que creen que su salud ha sido afectada a causa del metal, pero asegura que eso es porque no existían pruebas físicas para detectarlo sino hasta recientemente.

En el 2016 el Colegio Estadounidense de Radiología envió un comunicado afirmando que los agentes de contraste con base de gadolinio se han utilizado para diagnóstico y tratamiento en más de 300 millones de pacientes de todo el mundo desde finales de la década de 1980, y proporcionan “información médica crucial capaz de salvar vidas”.