La exMiss Universo está abierta a Cupido y por eso ha elegido una página muy exclusiva donde, sin prisa pero con ilusión, espera conocer a alguien afín.

Por Teresa Aranguez
Mayo 16, 2020
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Es una de las mujeres más bellas, por fuera y por dentro, del panorama del entretenimiento. Dayanara Torres lo tiene todo, buena madre, buena hija, buena hermana y excelente amiga. Recuperada del cáncer que sufrió de piel, la exMiss Universo puertorriqueña apuesta por la vida y el amor a pesar de los tropiezos del camino.

Su enorme corazón y esa actitud positiva le convierten una persona tremendamente especial para todos los que la conocen. Es por ello que algunos de sus amigos más cercanos le han animado a apuntarse a una aplicación de citas online para darse la oportunidad de conocer a alguien.

"Mis amigos me pusieron en un App porque estamos en cuarentena, no puedo salir, así que ya que estamos en casa estoy mirando...", dijo traviesa e ilusionada con la idea en una divertidísima entrevista con Molusco. "Es una bien exclusiva de gente del ambiente", añadió sonriente.

A pesar de las experiencias difíciles en este campo ella no ha dejado de creer en ese sentimiento tan mágico. Dayanara no es de guardar rencor y por eso solo tiene palabras bonitas para el que fuera su prometido, Louis D'Esposito, antes de ser diagnosticada con su enfermedad y que terminó rompiendo su compromiso con ella.

"Quitándole lo que no era bueno, era tremenda persona y era tremenda persona con los nenes y los nenes le admiraban. Eso yo necesito, yo creo que cada uno te va llevando al que verdaderamente sea", expresó convencida de que en algún lugar se encuentra esa persona especial para ella.

Se la merece con creces porque ella es puro amor, un ejemplo de lucha y entrega en todos los campos, una mujer sensible y apasionada, amante de la vida y su familia. Mientras Cupido decide lanzarle la flecha, ella apura cada segundo para reír, cocinar, plantar un huerto en su jardín, jugar con sus mascotas y agradecer todo lo bueno que tiene. ¡Gracias por tanta generosidad querida Dayanara!