Ser famosas no las exime de la discriminación, los señalamientos y las burlas. ¿Cuál es la razón de la otra guerra que deben librar las celebridades?

Por Carolina Amézquita Pino
Mayo 11, 2020
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Ser famosa requiere mucho más que simple talento, también se deben cumplir una serie de reglas y estándares que han sido impuestos por la propia industria y acatados por la sociedad. Se trata del sobrepeso, el cual también se ha convertido en un motivo de discriminación en la vida cotidiana. Por ello, muchas celebridades mexicanas deben luchar para mantener una delgada figura.

“A mí me cuesta trabajo que mis nalgas entren en un asiento de avión y hay veces que no me cierra el cinturón. Es el mundo de los delgados”, advirtió la cantante y actriz Regina Orozco al diario mexicano El Universal. “A veces quiero ponerme una ropa y no llega a mi talla, está hecha para gente delgada; está bien, que lo disfruten”.

Credit: Agencia México

Por su parte, la cantante Wendolee revela que perdió oportunidades laborales por el simple hecho de no tener una delgada silueta.

“Es muy duro ser diferente, no encontrar la ropa adecuada en las tiendas”, confesó. “No sentir que eres valiosa porque subiste de peso, porque la panza la tienes más grande o la cara más gorda”.

Ahora, ambas famosas realizan su propia campaña para acabar con los estereotipos. Orozco lanzó en YouTube el canal Par de curvas, al lado de la dramaturga Conchi León, para crear una nueva conciencia al respecto.

“Queremos romper estereotipos, prejuicios con la gordofobia, el bullying por tu peso o imagen”, explicó León. “La idea de creer que alguien gordo no es sano o no hace ejercicio cuando vemos modelos, bailarinas, acróbatas increíbles con esos cuerpos y no puedes decir que no sean cuerpos entrenados”.

Por su parte, Wendolee tiene su canal titulado Gordibuenas fit club en la misma plataforma.

“Se necesitan más ejemplos de la mujer real, la mujer promedio que existe en nuestro país”, comentó. “Antes ser gordo era lo más terrible del mundo y ahora con las redes sociales nos damos cuenta de que no somos los únicos en el mundo”.