La actriz venezolana hizo un vivo con sus seguidores en el que contó la triste razón por la que estuvo alejada más de una semana de las redes sociales.

Por Teresa Aranguez
Mayo 02, 2021
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Sus redes son una fiesta de felicidad. Catherine Fulop es el claro ejemplo de lo que es disfrutar de la vida gracias a sus divertidos videos haciendo deporte, compartiendo con sus mascotas y riéndose a carcajadas con su familia.

Unas risas que han tenido que ser aparcadas en estos días tras la muerte de un ser muy importante en su vida, su suegra Betty, madre de Osvaldo, su esposo, y la tenista argentina Gabriela Sabatini.

En un directo en Instagram, la actriz venezolana expresó el porqué de su ausencia en redes y el dolor que ha vivido tras la partida de la que considera su segunda madre.

Con lágrimas en los ojos y con la calidez y sencillez que la caracterizan, Cathy se mostró más humana que nunca ante este duro golpe de la vida.

"Betty era una persona que quería vivir y ella estaba con todos sus sentidos. Esta cuarentena la terminó matando. Ella tenía una enfermedad de base, pulmonar. Se cuidaba muchísimo", recordó de su suegra la protagonista de Abigail.

Antes de que la pandemia hiciera aparición, Betty hacía gimnasia, salía al teatro y a tomar su cafecito con sus amigas. Pero esta crisis mundial supuso un parón en su vida que concluyó en este triste desenlace.

La mamá de su esposo tenía 81 años. "Estuvo un año encerrada y eso afectó a sus músculos, su masa muscular se redujo y también los músculos que ayudaban a sus pulmones a funcionar. Fue impresionante ver cómo en 4 meses perdía su salud", contó desolada.

Todos en la familia están en pleno duelo pero con el más bello recuerdo de una mujer que marcó sus vidas por su fuerza, su amor y sus ansias de vivir.

"Este último tiempo Betty fue mi bebé, la cuidé hasta más no poder...Nos dijimos mucho lo que nos amábamos... La consentí hasta el último suspiro de su vida", concluyó la hermosa actriz.

Todo el amor para ella y sus familiares en estos difíciles momentos. Descanse en Paz, Betty.