Tras celebrar por todo lo alto ser una de las mujeres invitadas en la Casa Blanca, la venezolana hizo una reflexión que emocionó y dio mucho que pensar.
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En poco más de un año y medio, la vida de Carolina Sandoval se ha llenado de bendiciones. Cuando todo parecía no tener sentido, ella supo sacar la varita mágica y convertir en oro todo lo que hizo y se propuso.

Sus logros la llevan hoy a ser una de las mujeres más celebradas en las redes, en el entretenimiento ¡y en la Casa Blanca! cuyo papel como representante de la cultura hispana ha sido gratamente reconocido esta semana.

Después de unos días caminando por las calles de Washington por este merecido reconocimiento, Carolina ha echado la vista atrás y ha querido compartir su reflexión más sincera, emotiva y honesta con sus casi 3 millones de seguidores en Instagram.

Carolina Sandoval
Carolina Sandoval
| Credit: IG/Carolina Sandoval

Mientras el programa en el que tanto brilló y dio, Suelta la sopa, llega a su fin, la carrera de Sandoval sigue ascendiendo como la espuma con proyectos y emprendimientos que ella ha sabido alimentar y dar forma con gran valor.

Lejos de emitir mensajes negativos contra la empresa en la que un día fue feliz y los compañeros con los que tantas sobremesas compartió, prefirió dar a conocer la lección más importante que le ha dado la vida.

"... No se olviden que los sueños todos se cumplen en la medida que seas fiel y leal a ti y tus valores…enfócate. No dejes que nada te distraiga, que nada saque de tu mente que eres todos los días la mejor versión de ti... POSDATA: No dejes que nada ni nadie te quite la sonrisa nunca", expresó.

Carolina Sandoval
Credit: Instagram/ Carolina Sandoval

Un sentido escrito que acompaña a algunos de los momentos más entrañables de su viaje a la capital, junto a su cómplice marido, Nick Hernández, quien se mostró muy orgulloso de su mujer.

Con este mensaje, Carolina demuestra que no hay espacio para el rencor ni los malos sentimientos. Que lo importante es siempre mirar al frente y centrarse en lo que uno ama, quiere y desea de verdad. ¡Feliciades!