Carmen Campuzano atravesó por muchas dificultades para salir de su fuerte adicción a las drogas. Ahora, la modelo revela lo que sufrió mientras estaba recluida en centros de rehabilitación públicos.

By Carolina Amézquita Pino
September 03, 2019 12:51 PM

Los problemas con las drogas llevaron a Carmen Campuzano a ingresar a diversos centros de rehabilitación. Sin embargo, cuando la modelo se enfrentó a serios conflictos económicos, debió recluirse en clínicas gubernamentales, donde fue víctima de una serie de abusos por parte del personal de dichas instituciones conocidas popularmente en México como granjas.

Me harté de estar encerrada en granjas, en granjas, en lugares, en cuevas, bajos las reglas de cualquier pendejo que disque dirige las granjas o ese tipo de lugares con sus pretensiones sexuales hacia mi persona”, advirtió Campuzano a los medios de comunicación. “No [sufrió violaciones sexuales], pero sí insinuaciones y persecución, y acosos. Y sufrí castigos físicos corporales terribles”.

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El hecho de ser una figura pública, colocó a la también cantante en una posición vulnerable; debido a que buscaban que sirvieran como ejemplo para captar nuevos reclusos a los centros, que también eran agredidas. Ahora, prefiere denunciar con el fin de que otras personas no sean presas del sufrimientos en ese tipo de lugares.

“Me agarraban como carne de cañón para atraer otras gentes para sus lugares de recuperación, que sin tan dignos y buenos fueran, no me hubieran ocupado”, agregó. “Estoy para abrir la boca, para luchar contra esa bola de marranos que tienen lugares inhóspitos, indignos, para los seres humanos, mujeres y hombres, y jovencitos, niños, que llegan en la situación más vulnerable: lastimados, humillados, abusados y llenos de miedo, para que, todavía ahí, te maltraten, te pateen, te golpeen, te ofendan”.

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Carmen Campuzano confesó que buscó recuperarse de sus adicciones al ver su vida destruida.

“Lo que detonó el cambio fue verme sola, el verme toda maltratada, destruida, desolada, vacía, sin hijas, sin familia; viviendo como en la sombra, a escondidas”, confesó. No merecía eso; yo merecía rescatarme, salir, renacer”.

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