El monarca de Suecia toma una medida drástica que afecta a todos sus nietos, salvo a los hijos de la princesa Victoria. Así reaccionaron el príncipe Carlos Felipe y Magdalena de Suecia, hermanos de la heredera al trono, al saber que sus propios hijos dejaron de pertenecer a la Casa Real.

Por Nuria Domenech
Diciembre 21, 2019
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Así lo decidió el rey Carlos Gustavo de Suecia: a partir de ahora, sus nietos no pertenecerán a la Casa Real. Sólo se salvaron de esta drástica decisión los hijos de la princesa Victoria de Suecia, al ser ella la heredera al trono.

“La decisión de Su Majestad el Rey significa que los hijos del príncipe Carlos Felipe y la princesa Sofía, así como los hijos de la princesa Magdalena y el Sr. Christopher O’Neill ya no pertenecen a la Casa Real”. La decisión se tomó para “aclarar qué personas están dentro de la Casa Real y quiénes realizarán tareas oficiales representado al Jefe de Estado”, explicaba el comunicado oficial de la corona sueca.

Los príncipes Estela y Oscar seguirán siendo por tanto Altezas Reales, como hijos de la futura reina y su esposo, el príncipe Daniel.

Los príncipes Adriana, Leonor y Nicolás, hijos de la princesa Magdalena de Suecia y Chris O’Neill, seguirán manteniendo sus títulos nobiliarios de duquesa de Gotland, duque de Ångermanland y duquesa de Blekinge respectivamente.

Los dos hijos del príncipe Carlos Felipe y Sofía de Suecia, Alexander y Gabriel, también conservarán sus títulos de duque de Södermanland y duque de Dalarna.

Al margen de lo sucedido con sus hijos, los príncipes Magdalena y Carlos Felipe “llevarán a cabo asignaciones oficiales en la medida que decida el Rey”, aclara el comunicado oficial.

Ambos lo tomaron con mucha naturalidad en las redes. Por ejemplo, la princesa Magdalena comentó: “Esta decisión fue meditada desde hace tiempo. Chris y yo pensamos que es bueno que nuestros hijos tengan ahora una mayor oportunidad de dar forma a sus propias vidas como individuos en el futuro”.

Y así se expresó su hermano Carlos Felipe: “El rey anunció la decisión de que nuestros hijos ya no ocupen el cargo de Alteza Real. Nos parece algo muy positivo, tanto para Alexander como para Gabriel, que tendrán más libertad de opciones en la vida”.

Quizá los descalabros de los descendientes de la familia real británica en los tiempos que corren, inspiraron al rey de Suecia a concentrar el legado de la institución en los herederos directos a la corona.