El actor dio el último adiós a su progenitora Gladys González como a ella le hubiese gustado, sin penas y con una fiesta por todo lo alto.

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Los funerales suelen estar vestidos de negro, de mucho dolor, lágrimas de tristeza y, en ocasiones, gritos por la pérdida del ser querido. No fue el caso de la despedida de la bailarina cubana Gladys González, madre del actor y también bailarín Julio Camejo.

Su hijo se encargo de que su partida fuera una fiesta por todo lo alto en la que no faltara la música, el baile y los brindis. A través de sus redes sociales y desde la funeraria, Julio mostró orgulloso cómo se despedían de la primera coreógrafa que tanto amó y celebró la vida.

"Alza tu copa y brinda por la gran mujer que fue. Porque así lo quiso, porque así lo pidió. Porque ella es alegría, baile y un canto a la vida", escribió muy emocionado en Instagram.

El video muestra la última voluntad que ella misma solicitó y su hijo cumplió al pie de la letra con todo el respeto. Aunque sus ojos llorosos no podían ocultar su tristeza por esta dolorosa pérdida, a la vez Julio sabe que su madre vivió intensamente y repleta de amor.

La bailarina y coreógrafa vivía en México, donde falleció a los 83 años, el pasado miércoles 13 de enero. Según medios de comunicación locales fue a causa de un infarto. Ya se encuentra con su pareja de baile y de vida, su marido Antonio González. Seguro que tanto él como el cielo ya están de fiesta con su llegada. ¡Buen viaje, maestra!