El actor rompió el silencio sobre su separación de Angelina Jolie, asegurando que dejó de beber y que se fue "de espaldas" por las investigaciones del FBI.

Por Mayra Mangal
Mayo 03, 2017
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Han pasado cerca de 8 meses desde que el mundo se sacudió con la noticia de la separación de Angelina Jolie y Brad Pitt. Desde entonces, la pareja ha librado una dura y amarga batalla legal por sus seis hijos y ha visto hasta a una agencia encargada de la seguridad del país involucrarse en su conflicto paternal.

Finalmente, cuando las cosas parecen haberse calmado entre ambos, Brad Pitt ha roto el silencio respecto al divorcio, para asegurar que ya no bebe alcohol y que cuando supo que estaba siendo investigado se encontró “con la espalda contra la pared”.

En entrevista con la revista GQ el actor —que aparece en portada visiblemente delgado— confesó que fue “desgarrador” ver cómo su familia “fue despedazada”. “Estaba realmente contra la pared cuando la [agencia] de servicios infantiles me llamó. Y, ¿sabes?, desde entonces hemos podido trabajar juntos en todo esto”, dijo el actor de 53 años sobre la investigación en su contra por supuesto maltrato de menores y en la cual incluso se involucró al FBI.

“[Angelina] y yo estamos haciendo lo mejor posible. Escuché a un abogado decir ‘nadie gana en corte; es simplemente cosa de quién sale más lastimado'. Y eso parece ser verdad”, explicó el rubio, quien ha luchado con uñas y dientes por la custodia compartida de sus 3 hijos biológicos y los 3 adoptados que tiene con Jolie, de 41 años.

Ahora, Pitt asegura que además de haber dejado a un lado el consumo de alcohol está adoptando un nuevo estilo de vida. Destaca que se ha estado dedicando al modelado de arcilla y madera, y pasando mucho tiempo en solitario. “Estoy tratando de entender dónde tenemos los pies ahora mismo”.

“Estaba bebiendo demasiado”, confesó Pitt. “Simplemente se volvió un problema. Y estoy realmente feliz de que ya ha pasado medio año, lo cual es agridulce, pero he vuelto a recuperar la sensación en la punta de mis dedos”, explicó sobre los efectos que el alcohol ejercía sobre él. “Verdaderamente podía derrotar a un ruso con su propio vodka. Yo era un profesional. Yo era bueno.”