En una visita a la residencia Los Pinos, el periodista Gustavo Adolfo Infante muestra la famosa recámara y los lujos de los que disfrutaba la expareja.

By Teresa Aranguez
September 05, 2019 02:36 AM

Como es de esperar, la residencia de un presidente de cualquier país se supone que debe estar protegida, ser cómoda y cumplir una serie de requisitos. Pero, ¿ha de estar plagada de lujos y servicios costosos?

En un paseo por el exterior e interior de Los Pinos, la residencia oficial de los presidentes de México, Gustavo Adolfo Infante ha recorrido los lugares más íntimos del lugar donde pasaron sus últimos años Angélica Rivera y Enrique Peña Nieto.

Incluido el dormitorio donde compartían cama y amor. "Wow con la recámara. ¡Qué amplitud! Este cuarto es del tamaño de toda mi casa", dice con asombro el periodista mexicano.

Otro de los lugares que destaca y donde seguramente los hijos de la pareja pasarían muchos momentos es el espectacular cine con el que cuenta. "Para 35 personas", dice el conductor de De primera mano asombrado. El lugar posee asientos abatibles, amplios y, por lo que se ve, muy cómodos.

Aunque quedó admirado por la belleza y el cuidado del lugar plagado de increíbles obras de arte, Gustavo Adolfo reconoció que quizás era en exceso e hizo una reflexión muy crítica al ver tanto lujo.

Hector Vivas/Getty Images

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"Seguimos viendo la elegancia y el derroche. Esto lo paga usted, lo pago yo, lo pagamos todos con nuestros impuestos. Qué bueno que se abrió. Porque para una familia vivir todo esto, ¿cómo viven una gran mayoría de los mexicanos? No se vale", opinó.

Mezcalent.com

La lujosa residencia ahora está abierta al público para mostrar cómo han vivido sus presidentes y familias. Mandatarios cuyas estatuas de bronce reciben a los visitantes en la puerta. Aunque no en primera persona, al menos en este reportaje se puede saborear un poquito cómo era la vida, los excesos y el día a día de los responsables de ese bello país llamado México.

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