A una semana de su fallecimiento, la actriz mexicana dedicó unas emotivas palabras a su progenitor a través de las redes sociales.

Por Moisés González
Mayo 01, 2017
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A Ana Patricia Rojo aún le cuesta asimilar que su padre, el primer actor Gustavo Rojo, ya no está con ella para darle su amor y apoyo incondicional. Con su fallecimiento el pasado sábado 23 de abril, la actriz mexicana quedó completamente desolada y con ‘el dolor más grande' que una persona pueda llegar a sentir.

Cuando se cumple una semana de su partida y aún conmocionada por el deceso de su progenitor, Ana Patricia quiso dedicarle unas emotivas palabras a través de las redes sociales al que fue el pilar de su vida.

“Papá en los momentos más difíciles de mi vida invariablemente fuiste tú el primero en estar para darme tu apoyo y tu amor incondicional. Hoy, que al irte me quedo con el dolor más grande, es el amor que te tienen todos el que me sostiene”, escribió Rojo.

“Esto y la certidumbre que cuando sea mi momento volverás a ser tú quien me esté esperando con tu amor incondicional”, agregó.

La villana de exitosas telenovelas como Un camino hacia el destino y Cuidado con el ángel, entre otros títulos, también quiso agradecer públicamente a todas las personas que le han mostrado su apoyo y cariño en estos difíciles momentos que está viviendo.

“Quiero agradecer dede el fondo de mi corazón las oraciones y enorme amor recibidos por parte de amigos de la prensa y público, compañeros del medio artístico, amigos y familiares… Gracias por sus mensajes en redes sociales, por sus llamadas; a quienes fueron al velorio y quienes nos acompañaron en el cementerio, a quienes oran y encienden una veladora en su memoria, gracias también por las funciones de teatro y los aplausos dedicados”, expresó.

A Ana Patricia le queda el consuelo de que pocos meses antes de este triste desenlace pudo trabajar por última vez junto a su papá en la exitosa telenovela Un camino hacia el destino, donde curiosamente ambos también eran padre e hija. Sin embargo, la relación que tenían sus personajes en ese melodrama distaba mucho de la que mantenían los actores en la vida real, que era cercana y muy amorosa.