Durante una entrañable sesión de belleza con Jomari Goyso, la señora Amalia compartió uno de los momentos más duros de su vida.
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Uno de los papeles más importantes en la vida de Carolina Sandoval, por no decir el más relevante de todos, es el de madre de sus dos amores. Lo ejerce con tal fuerza y entrega que siempre es un placer verla interactuar con Bárbara Camila y Amalia Victoria.

De casta le viene al galgo, dice el refrán. Ella ha tenido la mejor maestra para ejercer ese rol: su madre Amalia. La matriarca de la familia se puso en manos de Jomari Goyso para dejarla aún más bella de lo que ya es y ambos emocionaron a los seguidores de las redes con una entrañable charla.

En este intercambio de risas, experiencias y opiniones, Amalia dio a conocer algunos de los episodios más hermosos pero también más duros de su vida. Y es aquí donde entra su marido Osvaldo, su gran amor por más de 40 años hasta que falleció en 2015.

De ese momento en el que decidió partir es que la feliz abuela habló con profunda emoción y todavía dolor. Ocurría en su natal Venezuela, en el lugar donde fueron tan felices, tuvieron a sus hijas y vivieron un romance eterno.

Todavía con la voz entrecortada, recuerda cómo ella y su esposo se disponían a ir a visitar a sus hijas, ambas establecidas en Miami. Pero un hecho inesperado evitó que eso pudiera ocurrir.

"Eran las 4.30 de la tarde y me dice 'voy a bajar el seguro de la alarma del carro', y le digo 'yo voy contigo'. A lo que me dice: 'Amor, pero déjame salir solo por lo menos una vez', porque él ya más nunca había salido solo. Vino a casa, lo senté en una silla y solo le dije: 'no me lo vayas a hacer, no me lo hagas'", recuerda triste ante la mirada empañada del experto en moda y belleza.

Y así es que se fue. Se marchaba media hora después en el carro camino al hospital. "Volteé y... se quedó. Ahí terminaron mis 44 años", expresó muy emocionada.

Un amor que sigue haciendo latir su corazón a mil a día de hoy. Con él creó la familia que siempre soñó con Carolina y Mariela. A día de hoy, viajar a su Venezuela natal es sentirle cerca. Cuando hace dos meses estuvo en su país de visita y abrió la puerta de su casa dijo: "Osvaldo, estoy aquí. Sentía que él estaba allí", recordó del padre de sus hijas.

Una vez más Jomari regaló a los seguidores una historia entrañable, de esas que te dejan buen sabor de boca y ganas de apostar por el amor bonito. Ver y escuchar a Amalia hace más fácil entender el profundo amor por la familia de Carolina. Al final de este encuentro, además de compartir este momento tan sentido, ¡también mostró lo preciosa que quedó con su cambio de look!

Aunque Amalia vive con Carolina y ejerce de orgullosa abuela de sus nietos, Venezuela es su hogar y el lugar que fue testigo de su gran amor. ¡Gracias por abrir así tu corazón!