Michelle Vieth trabajaba en la obra de teatro La Señora Presidenta abandonó el montaje de manera inesperada; al principio, la actriz se mantuvo callada, pero ahora rompe el silencio y asegura que el motivo de su renuncia fue porque le faltaron el respeto al acusarla de trabajar en estado de ebriedad.  

By Carolina Amézquita Pino
November 15, 2018 12:16 PM

Cuando Michelle Vieth trabajaba en la obra de teatro La Señora Presidenta abandonó el montaje de manera inesperada; al principio, la actriz se mantuvo callada, pero ahora rompe el silencio y asegura que el motivo de su renuncia fue porque le faltaron el respeto al acusarla de trabajar en estado de ebriedad.

"Me quedé un poco dormida y ahí fue donde sucedió que me tomaron una foto con el celular y bajaron a mi camerino a acusarme que yo estaba trabajando influenciada [en estado de ebriedad], lo cual es absolutamente falso", explicó Vieth a los medios de comunicación. "Por lo cual, también dije ‘no puedo seguir en un lugar donde se me falte el respeto de esta manera'".

De acuerdo con la protagonista de la telenovela "Mi pequeña traviesa", Guillermo Viggers, el representante de Héctor Suárez, quien encabeza esta producción, fue quien realizó dichas acusaciones a partir de un mal entendido. Por respeto al actor, Vieth se mantuvo callada.

"Atrás del escenario había un silloncito donde todos nos sentábamos y, a veces, por cansancio Lalo España, la [Anna] Ciocchetti, todos alguna vez, se quedaron ahí dormidos, dos minutitos o algo, antes de entrar a escena", explicó. "Yo me quedé recostada un ratito; pero, obviamente, antes de entrar a escena, me daban mi ‘cue' y yo entraba perfectamente".

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Michelle Vieth confesó que esta acusación la hizo llorar porque "soy ser humano, no soy un robot". Sin embargo, no "voy a permitir que le falten el respeto a mi carrera y mi profesión".

"A mí él [Guillermo Viggers] me dijo ‘estás trabajando influenciada' esas fueron sus palabras", advirtió. "No es un crimen dormir dos segundos, si tienes el tiempo. A lo mejor, me debí haber bajado a mi camerino, pero en mi camerino no había sillón, había una silla nada más".

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