Los duques de Sussex no se muestran nada contentos con la forma en la que está avanzando el Megxit. La forma en que reescriben su comunicado no deja lugar a dudas de que Meghan y Harry se sienten muy frustrados.

Por Nuria Domenech
Febrero 24, 2020
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Cuando todo parecía que la salida de la realeza de los duques de Sussex transcurriría de un modo tranquilo, incluso demasiado blando, según se quejaron los súbditos de la reina Isabel al ver lo amigable del tono de su soberana, todo cambió de color durante estos últimos días.

Ante la súbita prohibición de la monarca a que el príncipe Harry y Meghan Markle usaran su marca Sussex-Royal, los papás de Archie tuvieron que agachar la cabeza y renunciar a su premeditado plan, al menos en lo que a su marca se refiere.

Pero el reciente comunicado oficial de los duques comunicando que dejarán de usar su marca, deja ver la realidad de su difícil situación, según asegura la experta en realeza de Town & Country, Victoria Murphy.

Desde el frío título del comunicado, muy diferente al estilo de los anteriores, Spring 2020 Transition Details, hasta la frustración que puede leerse en su segunda línea: “Nos habría gustado que nos hubiesen permitido compartir estos detalles con Vds. antes, para sofocar cualquier confusión o desinformación…”, todo demuestra que les tenían prohibido hablar antes del asunto, algo que sin duda no les tiene nada felices.

Después de volver a referirse a los medios como los causantes de su agonía, reiteraron una vez más que su preferencia era “continuar representando a Su Majestad la reina, aunque renunciando al Sovereing Grant y de una forma un tanto limitada”, otra forma de quejarse de que en esto tampoco pudieron tener la última palabra.

Además, reafirman que se sienten mal tratados por su familia al decir que se les está tratando de forma diferente a otros miembros de la realeza que les precedieron, porque había precedentes en “otros miembros de la familia real que buscaron empleo fuera de la institución”.

Un detalle más: se puede leer entrelíneas que tampoco fue decisión suya cerrar su oficina, ya que utilizan la palabra tristeza al referirse a la forma en que tuvieron que despedir a sus empleados en Londres: “los duques de Sussex compartieron la noticia con su equipo personalmente, una vez fueron informados de la decisión”, o sea, dejan claro que no lo decidieron ellos enteramente.

Momentos difíciles para Meghan y Harry, que aún tienen que terminar de cerrar con su soberana abuela la transición que se llevará a cabo este mes de marzo con su salida oficial y el fin del Megxit.