Ramiro Fumazoni, el tío Mariano en Tres veces Ana, habla del final del melodrama protagonizado por Angelique Boyer.

By Moisés González
Updated October 25, 2016 06:01 PM
Agencia México; Victor Chavez/WireImage

Tras cinco meses al aire, el lunes por la noche finalizó la telenovela Tres veces Ana (Univision). Esta historia marcó el debut en Televisa del actor argentino Ramiro Fumazoni, que dio vida al tío Mariano.

A escasas horas de haberse transmitido el desenlace, el artista de 44 años cuenta a People en Español cómo fue trabajar en este melodrama que protagonizó Angelique Boyer y nos revela detalles del final.

Recién finalizada Tres veces Ana, ¿qué tal la experiencia?
Muy buena. Me nutrí muchísimo de grandes compañeros, directores… También aprendí lo que es la paciencia porque hubo que esperar mucho tiempo por los cambios que tenía que hacerse Angelique Boyer al pasar de una trilliza a otra. Pero creo que fue un gran proyecto. Un melodrama diferente.

¿Cómo fue trabajar con Angelique Boyer?
Es una gran compañera. Una chica muy profesional y muy dedicada.

¿Qué te pareció el desenlace?
Me gustó. Por lo que he leído a la gente le pareció que estuvo como recortado. Yo no lo creo. Estuvo bien. Fue un final muy dinámico que me tuvo atrapado. Incluso vino a verlo a mi casa Fabián Pizzorno (Facundo) y nos pareció que estuvo muy bien. Creo que a todos nos dejó pensando.

¿Cómo fue grabar esas escenas finales tan fuertes con Angelique?
Mis respetos. Angelique estuvo muy bien. Me parece que tuvo unos matices muy motivos. Hizo un gran trabajo.

¿Qué tan difícil era grabar las escenas en las que tu personaje estaba en una misma escena con más de una trilliza? ¡Cuéntanos un poco cómo era ese proceso!
Al tener grandes directores de cámara y de escena no se hizo tan pesado como supuestamente parecía. Ellos trataban de solucionarlo de la forma más rápida y fácil para que el actor que interactuara con las trillizas no pasara por todo el proceso. Por lo general, se grababan secuencias de seis o siete escenas en un día. Angelique se iba cambiando de una a otra trilliza con sus respectivos dobles. Y de ahí los que estábamos en escena junto con ellas tratábamos de hacer los mismos movimientos para que la escena quedara idéntica. Era más difícil cuando las trillizas tenían algún tipo de acercamiento –como peleas– pero si ellas estaban separadas era más fácil porque lo hacían por pedazos. Sin duda lo más importante en todo esto es el trabajo de los directores de cámara.

¿Qué fue lo que más te gustó de Mariano, tu personaje?
El cambio, de cómo empezó en la historia a cómo terminó. Es un personaje que nunca se supo si era bueno o era malo. Tenía defectos como todos los seres humanos. Cometía errores y al tratar de tapar esos errores se iba hundiendo más, pero luego ya se supo la realidad de él.

¿Y lo que menos?
No saber cómo manejar ese cambio. Me ayudaron mucho los directores porque de golpe Mariano iba por un lineamiento de personaje y cambiaba por completo. De pronto podías estar grabando una escena que recibías dos días antes y no entendías por qué actuaba de esa forma.

Hace un año te convertirste en papá de mellizos… ¿Cómo ha sido este primer año?
Los primeros meses de vida, que fueron los más difíciles porque era la época en la que la madre tenía que amamantarlos y los dos se despertaban a diferentes horarios, pude estar mucho tiempo con ellos porque aún no había iniciado las grabaciones de Tres veces Ana. También fue la peor parte porque casi no podíamos dormir. A partir de los cuatro meses tuvimos una nana nocturna. Yo estuve los últimos 8 meses grabando así que ahora estoy en pleno proceso de disfrutarlos. Ya caminan, balbucean, juegan… Todos los días es un aprendizaje porque todos los días salen con algo nuevo.

¿Cómo te defines en tu faceta de papá?
Me considero un papá aprendiz. Alguien que día a día aprende. Es difícil y al mismo tiempo gracioso. Es un conjunto de sentimientos que vas viviendo porque cada día tienen una cosa nueva para enseñarnos.

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