La deportista Laurie Hernández rompió en llanto ante las cámaras de Dancing with the Stars por la muerte de su abuela, Brunilda Hernández.

Por Mayra Mangal
Updated Noviembre 15, 2016
Anuncio
Credit: D Dipasupil/Getty Images for Extra

La gimnasta Laurie Hernández se robó nuestros corazones durante su impresionante participación en las Olimpiadas de Río 2016, donde consiguió sendas medallas de oro en el equipo de Estados Unidos.

La adolescente de 16 años ha vuelto a cautivarnos al llorar ante las cámaras por la muerte de su abuelita, doña Brunilda Hernández.

La conmovedora escena sucedió durante la más reciente transmisión de Dancing with the Stars (ABC), en la que Hernández concursa y donde rompió en llanto cuando habla de su querida abuela antes de ejecutar su número de baile al lado del ruso Val Chermkovskiy.

“Me siento mal porque he estado lejos de casa por tanto tiempo”, dijo llorosa Hernández, quien nació en Nueva Jersey y es de padres puertorriqueños. “”Y [mi abuelita] no ha estado muy bien. Pero creo que la voy a ver pronto”.

Luego, durante su número de baile a paso de foxtrot, las cámaras captan el momento en que la gimnasta se seca las lágrimas, conmovida por la situación familiar.

Desafortunadamente, doña Brunilda, quien según People padecía el mal de Alzheimer, falleció. El único consuelo es que su querida nieta pudo verla antes de su muerte.

Tras el suceso, su compañero de viaje compartió un lindo mensaje mostrando su solidaridad con su pareja de baile, en el que firmó llamándose a sí mismo su “hermano mayor”.

“Mi abuela fue muy fuerte y siempre tendrá un lugar muy especial en mi corazón”, dijo por su parte Laurie este lunes en un mensaje publicado en Instagram.

El único consuelo que le queda es que la última visita que hizo a su abuela fue inmortalizada por las cámaras de ABC, que acompañaron a Laurie al asilo de ancianos donde vivía.

“Soy extremadamente cercana a mi abuela”, dijo en aquel entonces Hernández. “Cuando era chica me peinaba. Siempre me hacía mi leche con chocolate o [mi] arroz cuando llegaba”.

“[Abuelita] cuando vuelva te voy a traer el trofeo”, le prometó Laurie.

“Estoy muy, muy, muy orgullosa de ti mamita. Sigue haciendo tu trabajo ¿ok mamá?”, dijo la anciana a las cámaras antes de darle un beso a su querida nieta”.