Por ncastro
Updated Noviembre 17, 2014
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J SHUMWAY PHOTOGRAPHY

La gente que ve y saluda a Liz Krainman nunca imaginaría la travesía que tuvo que vivir para tener a su hija Sammy, ahora de 4 meses, en sus brazos.

“Siempre quise experimentar el dar a luz y pensé que la adopción de un embrión era una idea interesante”, cuenta a People la madre de 33 años, quien tiene una reserva ovárica reducida que no le permite tener hijos.

En el 2006, una pareja concibió el embrión de Sammy por medio de la fertilización in vitro y lo congeló. Así permaneció aquel embrión durante siete años hasta que un día fue transferido al útero de Krainman, quien nueve meses después dio a luz.

“Haber estado embarazada con este pequeño milagro ha hecho que todo sea mejor. Soy consciente de que la manera que he construido a mi familia no es para todos, pero para mí, cada aspecto del embarazo, los buenos y los malos, son gratificantes porque sé que nunca pudieron haber pasado”, señaló.

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