En su restaurante y en Internet, la diva de El Bronx es producto de ataques y controversias

Por People Staff
Updated Marzo 11, 2005
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Getty Images

A Jennifer López la fama le ha traído grandes satisfacciones, lujos y privilegios, pero todo tiene sus consecuencias, y como la diva de El Bronx ha podido comprobarlo, no se puede ser monedita de oro y caer bien a todos. La prueba son los ataques que ha recibido por estos días por su uso de pieles.

En los días previos a su debut en las pasarelas de la semana de la moda de Nueva York, un grupo de manifestantes de la asociación PETA (People for Ethical Treatment of Animals) reclamó a la diva sus preferencias por las pieles. No conformes, ahora han vuelto con más fuerza: este jueves se reunieron frente a Madre's, el restaurante que posee López en Pasadena, CA, en protesta a la línea de ropa Sweetface, cuyos diseños son firmados por la cantante.

Pero quizá el ataque más virulento ha sido por Internet, a través del portal JLoDown.com, en el cual los activistas incitan al público a mandar cartas de atención a la empresa de relaciones públicas que maneja la carrera de la estrella. “López tratará de convencer a sus fans que sus chaquetas de piel de conejo son de uso obligado, pero lo que ella no les dirá es que los conejitos (…) gritan mientras son desollados vivos”, reza el portal en uno de sus párrafos. Veremos cómo Jenny sale de ésta.