Irene San Segundo
October 09, 2017 AT 10:54 AM EDT

La llaman The dress whisperer por su habilidad para saber cuál es el mejor vestido para cada novia. Y es que Inés di Santo, la diseñadora de trajes de novia más vendida en Bergdorf Goodman, lleva haciendo realidad con sus vestidos los sueños de muchas desde hace maás de 30 años. Hablamos con la diseñadora de origen italoargentino sobre la última colección que presentó el pasado viernes en el marco de la semana de la moda nupcial de Nueva York.

¿Cuál fue su mayor inspiración para su ultima colección?

Para esta colección me inspiré en la ciudad de Nueva York, sus mujeres tan bellas y sus diferentes culturas. Es una ciudad tan vibrante y que tiene tanto glamour y personalidades tan diferentes.

Cortesía de la marca

¿Cuáles son los materiales estrella de la colección?

Un tejido muy suave con dorado que parece charmeuse, encaje, todo importado de Europa. Usamos muchas perlas, bordados, flores, piedras… Es una colección romántica y como está inspirada en diferentes tipos de mujer, tenemos un estilo para cada una.

¿Cuál es su mejor consejo para una futura novia que empieza a buscar vestido?

Siempre hay que elegir un vestido que vaya con su personalidad. A veces uno no sabe qué ponerse y, aunque está claro que todo queda lindo en una novia, esa persona que está tan enamorada de esa novia no quisiera verla completamente diferente ese día. Yo pienso que el color también es importante.

¿Hay opciones elegantes más allá del blanco?

Tienen que ser colores suaves porque a muchas personas no les queda bien el blanco. A los latinos nos gustan mucho los colores y para mí son importante. Una novia puede elegir un off-white, un color suave rosado o un celeste. A veces el blanco blanco no queda bonito, [por ejemplo] cuando una es rubia es un problema y en ese día tan especial una tiene que sentir que es la mujer más bella del planeta o que va a los Oscar.

¿Cuándo supo que quería dedicarse al diseño de moda para novias?

Yo creo mucho en el amor y decidí hacer esto porque creo en el amor. Para mí muchas personas pueden vivir con mucho o poco dinero, pero nunca se puede vivir sin amor. Mi madre tenía una fábrica de camisas para hombre así que yo me crié entre materiales y desde pequeña hacía vestidos a mis muñecas y, soy católica, siempre las llevaba a bautizos porque era importante para mí. Con este trabajo siento que hago un sueño realidad y me hace sentir muy feliz. Todos se acuerdan del traje de novia y muchas soñamos con ello desde que somos pequeños.

La llaman The dress whisperer, por su habilidad de averiguar qué vestido va a elegir la futura novia o cuál es el que más le va más a su personalidad. ¿De dónde le viene este sexto sentido?

Cuando creo los vestidos yo ya estoy pensando en una novia, creo pensando ya en esa personalidad. Pienso: “este vestido es para alguien bien romántica”, otro vestido es para alguien más sexy pero cuando la persona se prueba el vestido, no solamente nosotros nos vamos a dar cuenta, ella sola se va a dar cuenta de qué le queda bien.

¿Algunos referentes de moda que le hayan inspirado en su carrera como diseñadora?

Grace Kelly fue mi inspiración, liz Taylor y Jacqueline Keneddy también. Tuve la oportunidad de estudiar con un maestro que había trabajado para Christian Dior y eso fue siempre lo que me gustó. Los maestros clásicos como Dior, Chanel y Valentino, los que vistieron a las mujeres más elegantes.

Le gustan lo clásico pero triunfa entre las novias modernas, ¿cuál es el secreto para ser la diseñadora más vendida en Bergdorf Goodman?

Gracias a dios tenemos la oportunidad de estar en el negocio más cotizado, todas las mujeres de cualquier lugar quieren ir allí y va gente muy elegante. Pero para mí no importa el presupuesto de la novia, que tenga, ya sea 1,000 o 100.000 hay que respetar ese momento especial y hacer todo lo posible para que ella se sienta la mujer más linda del mundo y la más feliz.

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