February 07, 2018 AT 02:06 PM EST

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Rachel Crooks, quien acusó al presidente Donald Trump de haberle dado un beso en la boca sin ella quererlo en el 2005, -cuando trabajaba en una compañía en el Trump Tower-, anunció que aspira a un escaño en la legislatura del estado de Ohio.

People indica que Crooks es parte del grupo de 19 mujeres que han señalado a Trump por conducta sexual inapropiada. En una entrevista que la aspirante a legisladora concediera a Cosmopolitan explicó que considera que su voz debió haber sido escuchada entonces. Por eso ha querido correr para dicho escaño. Esto, en el sentido de que alega que Trump no rindió cuenta de sus presuntos abusos. “Los americanos están muy molestos con la política como de costumbre, y yo quiero ser una voz para ello”, afirmó.

Crooks, quien es demócrata, trabaja como directora de reclutamiento pata estudiantes internationales en Heidelberg University, en Tiffin, Ohio. “Creo que habrá mucha gente que vea el valor de mi campaña. Esto porque se considera una candidata viable, dijo a Cosmo.

Rachel Crooks
(Photo by Monica Schipper/Getty Images)

En el 2016, Crooks explicó en una entrevista con The New York Times que cuando tenía 22 años y trabajaba de recepcionista para un firma de bienes raíces con oficina en Trump Tower, conoció a Trump en un elevador del edificio. Crooks afirmó que, alegadamente, luego de presentarse ante Trump se saludaron estrechando las manos, y que él la besó en el cachete y la boca.

People reseña que Crooks siente que el incidente se sintió como una violación y fue “inapropiado”. El presidente niega todas las acusaciones que se han hecho en su contra. Inclusive, People indica que Trump utilizó su cuenta de Twitter el año pasado para expresar que las acusaciones son presuntamente 100 por ciento fabricadas y creadas. Asimismo, durante su campaña Trump las tildo de ser “alegaciones falsas” y “mentiras”.

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