August 31, 2017 AT 04:13 PM EDT

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Los incesantes ladridos de los seis perros de sus vecinos llevaban a una pareja de una zona rural del sur de Oregón, Debra y Dale Kein, por el camino de la amargura. Empezaban por la mañana y no paraban durante horas. Así durante 10 años.

Hartos del ruido, decidieron finalmente acudir en 2012 a los tribunales para encontrar un remedio.

Un tribunal de apelaciones confirmó el miércoles que los dueños de los canes, Karen Sweck y John Updegraff, deberán operarlos para reducirles las cuerdas vocales, una intervención polémica que está prohibida en seis estados bajo ciertas circunstancias, informó el diario The Oregonian.

De acuerdo a los vecinos, los ladridos empezaban tan pronto como las 5 a.m. y se prolongaban durante horas mientras los dueños estaban fuera de la casa. La situación llegó al punto de que sus seres queridos se negaran a visitarlos, les restó horas de sueño y alteraba a sus hijos cuando regresaban de la escuela, sostuvieron.

Un jurado ordenó a los dueños de los perros, mastines tibetanos y de los Pirineos, a pagar una compensación de $238,000 a los Krein por las molestias sufridas por años de ladridos incesantes. Posteriormente, un juez ordenó que se practicara la intervención quirúrgica para poner fin al tormento de los vecinos.

Según The Daily News, la Asociación Veterinaria de Estados Unidos advierte de que esa operación puede llevar a complicaciones, por lo que en seis estados solo se puede practicar si un veterinario llega la conclusión de que hay razones médicas para llevarla a cabo. Este no es el caso de la disputa en Oregón.

Sweck aseguró al Oregonian que los perros eran como “empleados” para la familia, por lo que la decisión del tribunal afectará su capacidad para gestionar su granja. “No tenemos a los perros para molestar a los vecinos”, dijo. “Los perros son para proteger a las ovejas”.

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