July 12, 2017 AT 03:22 PM EDT

En otro capítulo de la inacabable saga de corrupción que sacude Brasil, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva fue condenado por un tribunal este miércoles a 9 años y medio de cárcel por los cargos de aceptar sobornos y lavado de dinero en el caso de Petrobras.

El exmandatario de 71 años, que aspiraba a volver al poder en las próximas elecciones presidenciales, fue acusado de recibir un apartamento en el balneario de Guarujá, Sao Paulo, de la constructora OAS a cambio de su influencia para obtener contratos en Petrobras, la compañía petrolera controlada por el Gobierno brasileño. El juez a cargo del caso ordenó confiscar el inmueble.

Además de esa propiedad, el líder y fundador del Partido de los Trabajadores fue hallado culpable de aceptar sobornos la misma constructora por valor de $1,1 millones, un monto que fue dedicado a reformar y amueblar con todo tipo de lujos el apartamento.

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La condena del exgobernante se considera un hecho histórico, pues es la primera vez que un expresidente de Brasil es encontrado culpable de corrupción. Aunque esta podría ser solo la primera condena para Da Silva si corre la misma suerte en los otras cuatro causas penales que afronta.

Lula, como es universalmente conocido, siempre ha negado las acusaciones y ha dicho que se considera víctima de una cacería de brujas con el fin de obstaculizar su candidatura en las elecciones presidenciales de octubre de 2018, de las que por ahora encabezaba los sondeos.

Como se encuentra apelando el fallo del tribunal, el expresidente no ingresará en prisión hasta que no se agote el proceso.

La política brasileña vive desde hace unos años inmersa en un enorme escándalo de corrupción que ha manchado a Lula, su sucesora Dilma Rousseff y el actual presidente, Michel Temer, además de una larga lista de legisladores y cargos públicos.

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