April 08, 2018 AT 02:47 PM EDT

Las redes están que arden este fin de semana y el culpable de todo ello no es otro que Gabriel Soto. El actor ha vuelto a deslumbrar con una imagen que demuestra que cada día está mejor. Sin camisa, sudado y en plena sesión de gimnasio, el protagonista de Vino el amor presume de abdominales y músculos.

A sus 42 años tiene un cuerpo que muchos adolescentes y veintañeros envidiarían. El ex marido de Geraldine Bazán luce además un bronceado maravilloso de sus días en la playa y una cara de felicidad producto del amor incondicional de sus pequeñas Elisa y Miranda, con quienes ha disfrutado unos días estas vacaciones de primavera.

A pesar de su separación, Gabriel parece estar superando este mal momento con el apoyo de los suyos, amigos y familia, con quienes se siente de lo más arropado tal y como se puede ver en su perfil de Instagram. Su trabajo es otro gran apoyo y resultado de su entrega está el éxito obtenido en su obra de trabajo Por qué los hombres aman a las cabronas.

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Una obra que ha suscitado la curiosidad al protagonizarla con Irina Baeva, la actriz con quien se le ha relacionado recientemente tras su separación y de quien ha preferido no hacer comentarios. Fuera del escenario no sabemos qué pasa, pero encima de él la química es abrumadora y los aplausos muy merecidos.

Gabriel ha alcanzado la estabilidad personal a pesar de los malos momentos y su espectacular físico así lo demuestra. El actor sigue cuidándose por encima de todo y mimando su cuerpo. Algo que sus seguidoras le agradecen infinitamente. “Papasito ya quítate todo, muéstralo más”, “¿Todo eso es tuyo?”, han escrito algunas de sus seguidoras. ¡Y no es de extrañar, se ve espectacular!

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