Cortesía: EMI Music
Andrés Martínez Tutek/NYC
March 02, 2009 AT 08:05 PM EST

Érase una vez, en la lejana Panamá, la historia de un muchacho humilde llamado Félix Danilo Gómez, quien aunque soñaba con ser arquitecto, veintiocho años después se encontraría sobre un escenario – conocido con un nombre desde México hasta Argentina, y con otro en Estados Unidos y Canadá–, poniendo a corear a todos al ritmo de: “Baby, te quiero”.

El pela’o, como él se autonombra, Nigga o Flex –como le quieran llamar– se volvió famoso, vendió más de medio millón de discos, subió a la luna sin despegar los pies de la tierra, consiguió trece nominaciones a los premios Latin Billboards, y en entrevista con People En Espanol.com destapó su corazón.

¿Cómo te sientes de ser el más nominado a los Latin Billboards?…
Estoy súper fascinado con eso, loco. La verdad nunca imaginé una cosa así. Yo imaginaba una o dos nominaciones, pero ¿treeeeeece?. Después decía que yo quería sólo la mía, pero no la de los demás, pues parece que me dieron las de todos.

Haz clic para escuchar “Dime si te vas con él”

¿Estás listo para barrer con todos en la ceremonia del 23 de abril?
Estoy listo pa’ ganar, esperando a que se llegue ese día, pero ha sido muy bueno saber que el álbum Te quiero ha triunfado tanto y ha tenido tanto éxito. Loco, con este trabajo he tenido grandes cosas y es muy emocionante saber que uno tiene trece nominaciones. Es más, yo digo que así no me gane ni una, con esto ya gané todo.

Ahora Flex está en la luna, pero, ¿qué hacías cuando estabas en la tierra?
(Risas) Era D.J. de una emisora en Panamá. Trabajé en una cabina de música casi cinco años, poníamos música y hacíamos locución y de ahí salió el seudónimo D.J. Flex, pues nadie quería llamarme Félix Danilo, mi nombre de pila. De chavito estaba estudiando en el colegio como un pela’o normal, pues vengo de una familia súper humilde. Mi papá era el pilar de la casa y mi mamá era ama de casa y así fue como pasó mi infancia, siempre muy sencilla. No llena de lujos ni nada.

¿De niño ya te aventabas tus cantadas?
No, para nada. Nunca pensaba en ser cantante ni nada de eso. Pensaba que iba a estudiar arquitectura o diseño gráfico cuando llegara a grande, pero no fue así. En la adolescencia todo cambió. Me gustó la música de Panamá, el reggae, y empecé a escucharla y a cantarla y, luego empecé a escribir. Tenía material pa’ hacer mis propias canciones y me puse a escribir un día, y ahí nos fuimos a hacer audición en todos lados. Nos patearon un par de veces y regresábamos a la casa pero sin desanimarnos.

¿Cómo le haces para estar contento todo el tiempo?
(Risas) Siempre ando feliz, siempre ha sido así. No sé cómo, pero así soy yo. Creo que así nací hermanito y hay muy pocas cosas que me enojan o que no me gustan como la injusticia, la guerra y la pobreza. Soy un pela’o feliz.

Tu madre murió cuando eras muy joven, cuéntanos un poco sobre eso…
Siempre llevo a mi madre pa’ todas partes. Ella falleció en el 96, cuando yo tenía 16 años. Tenía problemas con su riñón y le aplicaron un medicamento vencido y se murió, pero sé que está presente en todas las cosas que hago. Junto a Dios, ella es la que me cuida en todo momento. Mi madre es mi ángel y cada vez que salgo a la tarima, nervioso, me encomiendo a ella y a Dios.

En Latinoamérica eres “Nigga” y en Estados Unidos “Flex”, ¿no se confunden tus fans?
No, esa polémica ya pasó y la gente sabe el sentido que tiene esa palabra en Estados Unidos, entonces adoptamos mi nombre de D.J. Flex, pero la verdad lo importante es que hoy el público sabe que somos la misma persona y que venimos con el Romantic Style para la gente que cree en el amor. Antes con “Te quiero” y ahora con “Dime si te vas con él”, que ya está pegando duro.

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