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Lena Hansen
April 30, 2009 AT 12:35 PM EDT

Un momento de tensión se vivió hoy en una corte de Miami, FL, cuando Myrka Dellanos entró a la sala donde estaba sentado su aún esposo, Ulysses Alonso, de 27 años, contra quien la ex presentadora puso una orden de restricción.

Al entrar, Dellanos no le dirigió la mirada mientras que él –quien estuvo acompañado de su abogado Miguel Del Águila– sí miró brevemente a su ex pareja, a quien le solicitó el divorcio “por diferencias irreconciliables” en marzo, a menos de un año de convivir como marido y mujer.

Durante la breve audiencia, que duró 15 minutos, la jueza Victoria Del Pino decidió extender la orden de restricción que Dellanos puso en abril en contra de Alonso –prohibiéndole tener cualquier tipo de contacto con ella o su hija, Alexa, de 15 años–por unos tres meses más.

Al llegar a la corte a las 9:00 A.M., Alonso se mostró de buen ánimo, bromeando con un oficial sobre un botón en el elevador que no parecía funcionar. “Estoy bien”, se limitó a declarar. “Sólo quiero que esto ya se acabe”. Por su parte, la ex presentadora cubanoamericana de 43 años no habló con la prensa, llegando a la audiencia sólo minutos antes de que iniciara la sesión a las 9:30 A.M., y evitando a los reporteros a su salida.

“Estamos buscando una orden de restricción permanente para mantener a la señora Dellanos segura”, dijo su abogada, Marianne Kircher, añadiendo que su cliente no se siente segura al lado de su aún esposo. Dellanos lo acusó de agredirla en agosto del 2008 y, más recientemente, de acosarla por medio de correos electrónicos y perseguirla en su auto, según dictan los documentos del caso.

“Tenemos considerable y convincente evidencia que muestra que el Sr. Alonso no está diciendo la verdad”, dice un comunicado difundido a los medios por la abogada de Dellanos. “El público solo ha escuchado una parte de la historia porque Myrka cree, al igual que nuestro bufete, que un caso jurídico debe ser ventilado en una corte y no en la prensa”.

Alonso salió por la puerta principal con su abogado y, como era de esperarse, fue seguido varias cuadras por un escuadrón de reporteros y camarógrafos. Cuando le preguntaron el porqué de su silencio, Alonso respondió: “No tengo miedo. ¿No están cansados de reportar esta noticia? Ya está aburrido”.

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