Agencia México
People Staff
December 15, 2008 AT 12:00 PM EST

A veces aparece como madre adoptiva, otras es una villana déspota., y en algunos casos, como la tía Isabella (Rocío Banquells) de Cuidado con el ángel, puede ser cómplice e instigadora.

CRIMINALES Y ENVIDIOSAS
Hay ejemplos clásicos de tías negativas. Evangelina (Diana Bracho) de Cadenas de amargura era un papel tan sobrecogedor que costó encontrar quien la interpretara en la nueva versión, En nombre del amor. Ya Leticia Calderón ha recibido críticas ásperas por atreverse a usurpar un rol tan engarzado en la imaginación telenovelera. Curiosamente, Diana Bracho hizo una tía parecida en Heridas de amor, donde su siniestra Tía Bertha sólo tenía el cariño de su perro.

Una lista de tías criminales y envidiosas no queda completa sin Dinorah Fabermann (Azela Robinson) de Cañaveral de pasiones, una de las más villanas de entre las villanas, pero cuya maldad tenía tintes trágicos. Evangelina y Berta odiaban a sus sobrinas por ser hijas de hombres que rechazaron su amor, Dinorah odiaba su sobrina-hijastra por interponerse entre su marido y ella. Es que estas tías villanas son en realidad madres sustitutas y en muchos casos tan crueles como madrastras.

En otros casos, se toman tan a pecho su rol de madres adoptivas que caen en el delito de convertirse en cómplices de sus hijas. Ese era el caso de la desdichada tía Francisca (Maty Huitrón) de Pasión. Esta señora había soportado una vida de humillaciones por parte de su hermano, todo para proteger a su sobrina ciega Lisabeta (Daniela Castro). Pero ni la muerte de éste le dio paz. Doña Francisca era el caso curioso de una vidente que permitía que una ciega la guiase, e incluso arrastrase, en una serie de aventuras que terminaban de la manera más trágica posible.

Menos trágica y más malévola es la Tía Isabella, de Cuidado con el ángel. Aunque Isabella siente afecto y se lleva bien con su sobrina Estefanía (Ana Patricia Rojo), no titubeó en usarla de instrumento para sus planes. Al fin y al cabo, Estefanía sería la más beneficiada. Esa pareció ser la excusa de Isabella para mentirle a una antigua amiga y al esposo de ésta.

De esa manera, Estefanía fingió ser la hija perdida del matrimonio Velarde y de esa manera tanto ella como Tía Isabel pudieron llevar la vida de lujos y comodidades que siempre habían soñado. Que Estefanía tuviese que renunciar al verdadero amor o que sus planes fueran ilegales y estorbasen en la vida de Marichuy (Maite Perroni), la verdadera heredera de los Velarde, tuvo a la tía Isabella sin cuidado.

MADRES SUSTITUTAS
Pero no todas las tías telenoveleras son perversas. Las hay consentidoras y buenas consejeras, protegiendo a la heredera de padres injustos como lo hacia Ana Bertha Espín en Amor real; o madres sustitutas que han criado a huerfanitas desvalidas como la tía Milagros (Tíaré Scanda) de Lola Érase Una Vez. Y están esas tías excéntricas, pero útiles que cuidan de los sobrinos mientras los padres hacen su vida, como la inolvidable tía Peluca (Nora Salinas) de Carita de ángel. El vínculo en común de estas mujeres es su soltería que les deja las manos libres para cargar con sobrinos. Muy rara vez las tías tienen vida propia. Quizás no tengan derecho.

Es por eso que a Cecilia (Katie Barbieri), de Doña Bárbara, no le va nada bien. De jovencita, ella renunció al amor y se dedicó a criar a su sobrino, ya después se ha hecho cargo de Marisela (Génesis Rodríguez). Cecilia realmente tenía vocación de tía, y eso creían todos, comenzando por su sobrino Santos (Christián Meier). Ha sido un shock molesto para el Dr. Luzardo descubrir que su virginal tía se ha tenido que casar para ocultar que se embarazó de Antonio (Arap Bethke), a quien Cecilia enseñó a leer de niño y podría ser su hijo. Ciertamente, Cecilia ha roto el molde de tías telenoveleras.

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