People Staff
February 09, 2009 AT 12:00 PM EST

Una ojeada a las páginas sociales siempre muestra alguna actividad benéfica auspiciada por una “liga de damas”. La primera impresión es que las señoras de la “alta” viven dedicadas a ayudar al prójimo. Muy contrario es el retrato que las telenovelas nos dan de ellas, puesto que las millonarias ahí se dedican a conspirar contra las nueras, a ser despóticas con el servicio domestico y a maquinar, complotar y finalmente cometer actos delictivos.Señoras de “la alta”Es cierto que la telenovela tiene una relación ambigua con los ricos. Siempre está elevando a los pobres a un estrato social habitado por tiranos y criminales escapados de la peor fantasía marxista. Generalmente, estos tiranos llevan faldas y forman una Liga de Damas Maléficas.A veces no son tan malas, no pueden evitar los prejuicios de su clase. Eso ocurría en Destilando amor, con Doña Pilar Montalvo, interpretada por la veterana actriz Martha Roth. Doña Pilar se había quedado en el siglo XX, vivía un ensueño de un pasado ya muerto, y permitía que sus siniestras nietas, tanto de sangre como políticas, la manipularan a su antojo y la hicieran cómplice de sus nefastos planes. Es difícil asociar la maldad con las representantes de la moral, de la familia y del buen gusto. ¿Quién podría creer que una dama de tanta clase y elegancia, que hasta sus parches hacían juego con sus trajes de Chanel, pudiera matar policías y robarle niños a una madre? Por eso Catalina Creel (María Rubio) pudo proteger a su Cuna de lobos y mantener sus maniobras bien ocultas de una sociedad que le hacia reverencias.Las damas maléficas de la telenovela, generalmente no son psicópatas delincuentes. Su mayor pecado es la soberbia clasista, su mayor victima es la “muerta de hambre” que viene a robarles un hijo y de paso a desteñir la sangre azul de su casta. En el pasado actrices como Marilu Elizaga y María Teresa Rivas se especializaban en esas suegras arrogantes. Hoy ese papel recae en actrices como Cynthia Klitbo que se está comiendo a puños la muy sosa Palabra de mujer con su retrato de la tóxica Delia. Otra actriz joven que combina el rol de dama de sociedad y suegra infernal es Laura Flores como la cínica y alcohólica Luciana en Al diablo con los guapos. Madres y suegras de pesadillaNo tan inocente fue Eloisa Corcuera (Julieta Rosen) de Bajo las riendas del amor quien no gastaba tiempo inventando estratagemas. Si no le gustaban las novias de su hijo, las mataba y santo remedio. ¿Quién iba a sospechar de que una dama tan fina era una asesina serial? Ser suegra criminal no impidió que una mujer tan encumbrada como Ágata (Lupita Ferrer) fuese ejecutada en Pecados ajenos. En Querida enemiga, Hortensia Armendáriz (Maria Rubio) llega hasta raptar a su nieta para separar a su hijo de una viuda humilde. Por supuesto nadie creería que Doña Hortensia, leyenda de la gastronomía, empresaria exitosa y presidenta de no se cuantas asociaciones de caridad, pueda ser una criminal.No son sólo las nueras las víctimas de estas damas de sociedad. En Cuidado con el ángel, Laura Zapata reaparecerá como la esnob y altiva suegra de William Levy a quien no deja vivir en paz. Al menos este personaje quiere a su hija, muchas de estas damas de sociedad son madres tiranas que en nombre de las buenas costumbres cometen los peores excesos contra su prole. En Lola…érase una vez, Montserrat (Lorena Herrera) está dispuesta a casar a su hija con quien pueda mantener a toda su familia. En Fuego en la sangre, Diana Bracho obligó a su hija a casarse con un hombre que le gusta mas a la suegra que a la esposa ¿Y que decir de Doña Mercedes, madre de Victoria, y su obsesión con el que diran que dictó la vida de sus hijas? Todas estas mujeres comparten un rasgo en común, su maldad se oculta bajo los buenos modales, las buenas costumbres y la aparente caridad de una dama maléfica.

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