People Staff
February 09, 2009 AT 12:00 PM EST

¿Recuerdan cuando en Xica querían quemar a Maria Dolores (Maria Regina) por haberse atrevido a volver de la tumba? Es que eso de “hacerse el muerto” es cosa fea y aun mas es reaparecérseles súbitamente a parientes que ya han reconstruido su vida. Aun así, en la telenovela, los muertos “andan de parranda” y tienen la odiosa costumbre de resucitar en el momento mas inoportuno. Esposas inoportunasLa esposa que resucita para fastidiar del segundo matrimonio es un recurso socorrido de las telenovelas. Recordamos el caso de Fernanda (Julieta Rosen) de Infierno en el paraíso, cuyo funeral inicia la telenovela. Como la muy viva está viva, vuelve tiempo más tarde para convertir a Juan Ferrara en bígamo, perturbar la salud mental de Marina (Alicia Machado) quien la ha reemplazado en la cama de su marido, y alborotar las hormonas de su lésbica cuñada (Diana Bracho).Otro caso de esposa resucitada fue el de Camelia (Marjorie de Souza) cuya resurrección deshizo el matrimonio de la Gata Salvaje. Esta telenovela era un compendio de guiones de Delia Fiallo e Inés Rodena y tenia parecidos quizás no tan accidentales con Cuidado con el ángel. Las heroínas de ambas telenovelas son salvajitas cuyas travesuras a menudo llevan a la cárcel, a Rosaura (Marlene Favela) también la “usurpó” una impostora en el hogar de su verdadera familia, y por supuesto, ambas se casan con supuestos “viudos”.En este tipo de escenario, la esposa retornada generalmente finge su propia muerte, con propósitos bastante criminales. Viviana (Nailea Norvind) todavía no piensa regresar junto a su marido e hija, porque lo está pasando muy bien. Tras sobrevivir un accidente aéreo con joyero y tarjetas de crédito intactas se ha dado la gran vida en dos continentes Ha tenido amantes, hasta ha matado un hombre y ahora está envenenando lentamente a una amiga con la esperanza de quedarse con su marido. Ciertamente que volver al lado del melancólico y distante Dr. San Roman (William Levy) debe parecerle muy aburrido a VivianaNo todas las “muertas resucitadas” fingen su fallecimiento por estar aburridas de su marido. En Las tontas no van al cielo, Jacqueline Bracamontes idea hacerse la muerta para castigar al marido infiel. En La madrastra, es el marido quien inventa haber quedado viudo para que sus hijos no sepan que su madre es una asesina y purga condena en una prisión extranjera.Maridos resucitadosNo siempre es la esposa quien resucita y a veces los motivos para pasar a la otra vida, aunque sea de mentiras, son poderosos. En Duelo de pasiones, Alina (Ludwika Paleta) debía hacer creer a todos que había muerto para huir de un pretendiente encajoso y de un padre demente. En, Las dos caras de Ana, la protagonista (Ana Layevska) al inventar su muerte protegía su vida de una familia que buscaba silenciarla.Los esposos resucitados también aparecen en las novelas y siempre vienen a aguarle la fiesta a las viudas que ya han encontrado consuelo. Jorge Salinas abandonó las grabaciones de 3 Mujeres. Mataron a su personaje y su viuda (Karyme Lozano) se casó con su oncólogo (Eduardo Verastegui). Estaba muy feliz Fátima con su nueva familia, cuando el difunto reapareció. Salinas había cambiado de opinión, los guionistas lo reincorporaron y le tocó al oncólogo irse.En Amor Real, tuvo lugar otra aparatosa resurrección. Huyendo de la justicia, Manuel Fuentes Guerra (Fernando Colunga), caía en un rió y se le daba por muerto. Tres años después irrumpía en el baile de compromiso de su viuda (Adela Noriega).También ha habido casos de verdaderas resurrecciones y Mario Cimarro es un experto en ellas. En El cuerpo del deseo, Cimarro prestaba a regañadientes su cuerpo para que un anciano millonario (Andrés García) vengase su asesinato y reviviese su juventud. En La traición, Cimarro era Hugo, victima de catalepsia, al que enterraban vivo y luego resucitaba causando sendos problemas a su gemelo Alcides que ya se había apoderado de todo lo de su hermano, incluyendo la mujer (Dana García)

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