Paramount Classics
Elena Calvo / ShowBizCafe
April 04, 2008 AT 03:00 PM EDT

Visita ShowBizCafe para satisfacer tu dosis de cine

Elenco: Keith Richards, Mick Jagger, Ron Wood, Charlie Watts, Martin Scorsese, Christina Aguilera, Bill Clinton, Hillary Rodham Clinton

Director: Martin Scorsese

Clasificada: PG-13 por lenguaje, referencia a drogas y uso de cigarrillos

Calificación: B-

Quizá se deba al efecto que ha tenido la revolución digital en la industria, para que los intérpretes de cualquier género musical recurran a una gran cantidad de formas distintas para comercializarse.

Con mayor frecuencia estamos viendo como los cantautores prestan sus canciones a los anuncios televisivos y se aventuran en el mundo cibernético de manera audiovisual.

Pero en el caso de las bandas legendarias que ya han hecho su fortuna, hay una preocupación por dejar un legado no sólo como grabaciones, pero como filmes que documenten su proceso artístico y el espectáculo que montan cuando se van de gira.

Todos los grandes del rock, Bob Dylan, Tom Petty y U2, para nombrar algunos, ya han traído sus conciertos a la pantalla gigante. Y en ciertos casos, la pantalla más gigante de todas, el IMAX.

Para The Rolling Stones, la banda londinense que se formó en el año 1962, no es la primera vez que se retrata en el cine. Es más, se han hecho más de 18 documentales sobre el grupo, (Gimme Shelter siendo el más conocido), pero nunca uno realizado por un director de la categoría de Martin Scorsese (Taxi Driver). Cada uno titán en su campo, la banda y el director se reúnen para capturar un legendario concierto en Nueva York en Shine a Light.

La experiencia que los realizadores quieren transmitir a través de estos filmes de concierto, es una mejor a la que tiene una persona en primera fila. No siempre lo logran, pero en este caso, llegan muy cerca de hacerlo. Con más de una docena de cámaras, Scorsese captura el concierto de todos los ángulos posibles y crea en el teatro una intimidad con la banda, que la persona en la última fila en la sala de conciertos nunca tendría.

La verdad es que aparte del excesivo movimiento de cámara que a veces me causaba un poco de mareo, mi única queja es una que de cualquier forma tendría si hubiese asistido al concierto: el repertorio de canciones que decidieron tocar fue un poco decepcionante. Es una pena que a estas alturas y con un catálogo de éxitos como lo tiene los Rolling Stones, dejen de tocar varios temas claves.

No hace falta decir, que si ustedes no gustan de su música, pues ni se acerquen al cine. Shine a Light es The Rolling Stones por los cuatro costados.

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