Manhattan Records
Judith Torrea / NYC
September 17, 2008 AT 10:30 AM EDT

Al comenzar la presentación de su último álbum, Shake Away (Ojo de culebra), Lila Downs fue recibida con una ovación en el corazón de Nueva York, en el teatro Town Hall de Broadway.

Pero al finalizar el concierto –en el que la cantante de 40 años tuvo que regresar al escenario en tres ocasiones– los intensos aplausos se convirtieron en emoción, reflexión, orgullo de ser indígena, latinoamericano o ser humano.

La magia de la combinación de los elementos de la música de banda de México, el conjunto texano, el mariachi, con los blues de Nueva Orleans, el Second Line afroamericano, el sonido mixteco, nativoamericano, céltico, flamenco y el rock se fundieron en una explosión de vida, de talento, de arte.

Shake Away, su sexta producción, no sólo es el mejor álbum de esta intérprete, sino que la ciudad de Nueva York tuvo el lunes en la noche (Día de la Independencia deMéxico) uno de los mejores conciertos del año.

Lila Downs se mostró en el escenario más visceral, más cercana a la madre tierra, incluso su cuerpo podría asemejarse a una culebra o un pollito cuando interpretaba canciones con esta temática. Cada canción de su nuevo disco se acompañaba de vídeos.

Su voz, educada inicialmente en la ópera en Estados Unidos y en las tradiciones indígenas de su natal Oaxaca (México), conseguía todos los matices para interpretar canciones como “Minimun Wage”, dedicada a los trabajadores inmigrantes que cruzan la frontera para ganar el sueldo mínimo.

Los niños de la Academia de Mariachi de NY, la primera escuela de música de mariachi en la Costa Este de EU, que desde su comienzo en el 2002 ofrece clases gratuitas bajo la dirección de Ramón Ponce hijo, acompañaron a Lila Downs en varias canciones tradicionales mexicanas como “Cielito lindo”, imprescindibles para festejar desde la lejanía la gran noche de México.

“Este concierto (presentado dentro de la quinta edición del festival Celebrate MexicoNow) me hizo depender de la comunidad. Los grupos comunitarios vendieron entradas, hicieron posible este concierto”, dijo Downs tras el concierto, quien impartirá un taller de voz a los integrantes de la Academia de Mariachi de NY.

Y quizá todo su esplendor también fue posible gracias a Doña Queta, la curandera oaxaqueña a la que Downs dedica este disco, y que ayudó a la cantante a superar la tristeza de saber que no podía ser madre.

La magia de Downs seguirá por varias ciudades de EU y México donde se presentará Shake Away, un álbum en español e inglés que cuenta con la colaboración de artistas de la talla de Mercedes Sosa, Enrique Bunbury, La Mari, del Grupo Chambao, y el vocalista de Café Tacvba, Rubén Albarrán, entre otros.

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