JPI Studios
Lena Hansen
September 22, 2008 AT 04:00 PM EDT

De muchas cosas se puede tildar el concierto que ofrecieron el grupo de bachata Aventura y el ídolo pop Enrique Iglesias el sábado en el American Airlines Arena de Miami, pero no de aburrido.

La apertura estuvo a cargo de Aventura, que arrancó el show con mucha energía y hasta fuegos artificiales. Coqueto como de costumbre, Romeo Santos, el cantante del grupo, le tiraba besos a sus fanáticas y las enloquecía con sus sugestivos movimientos. El joven de origen dominicano también pidió que una fan subiera al escenario para cantarle una canción. Pidió específicamente una chica de unas “300 libras” ya que según Santos él es “mujerólogo” no mujeriego, y le gustan de todos los tamaños.

Una voluptuosa fanática lo complació y este le ofreció serenata, pero el gesto no fue precisamente romántico. El tema que eligió fue “Noche de sexo” y en medio de la canción agarró la mano de la chica y la puso dentro de su pantalón, algo que dejó a la audiencia en shock. Después el grupo dominicano puso a todos a bailar bachata al ritmo de “Obsesión” y se despidió con la balada “Mi corazoncito”, bajo una nube de confeti rojo.

Enrique Iglesias apareció en el escenario minutos después, y aunque casi se cae de un resbalón, el español logró mantener el balance y no terminó en el piso. Tras seis años de no ofrecer un concierto en Miami ,la ciudad donde reside, la audiencia lo recibió con un cálido aplauso. Ataviado de jeans, camiseta y gorra, el rompecorazones derrochó carisma. Iglesias compartió su alegría de volver a presentarse en Miami y recordó su primera visita a los 18 años a Solid Gold, un club para caballeros en la Ciudad del Sol.

Con su usual sentido del humor, el español también intentó buscarle novia a su primo menor, quien lo acompañaba en los coros esa noche, advirtiendo que el chico era virgen.

Más tarde, transformando la tarima en un casual lounge, el intérprete de “Bailamos”, y sus músicos se sentaron en un sofá y le pidieron a varios fans que los acompañaran. Uno de los que subió al escenario era un chico llamado Roberto, quien colmó al cantante de besos y abrazos y le confesó que había viajado desde Los Ángeles para verlo. Además de compartir un traguito de ron, ¿o sería tequila?, con su banda y algunos fans elegidos, Iglesias les cantó su primer éxito “Por amarte”, que compuso a los 15 años. También le cedió el micrófono por unos segundos a Roberto para que cantara parte de un coro, algo que seguramente fue para el fanático toda una experiencia religiosa.

Otra con suerte fue una admiradora de 22 años a quien el cantante subió al escenario para bailar abrazado a ella “Héroe”. Al entonar “Nunca te olvidaré”, la audiencia del abarrotado teatro coreó la balada, demostrando que a pesar de esos seis años alejado de los escenarios de Miami, la ciudad no había olvidado a su héroe residente.

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