Venga la Alegría/ Azteca América
Michelle Oyola
February 25, 2014 AT 03:14 PM EST

El sabor ha sido agridulce para el conductor mexicano Poncho de Anda, quien regresa a su país después de 13 años para incorporarse al programa Venga la alegría, (TV Azteca).

Por una parte, a De Anda lo llena de alegría regresar a la cadena donde dió sus primeros pasos como conductor, volver a convivir a diario con sus padres y seguir trabajando en lo que lo llena profesionalmente. 

El conductor, sin embargo, ha tenido que dejar a su esposa e hijos viviendo en Estados Unidos, mientras él se muda a su país para tomar su puesto en el programa matutino. De Anda contó en exclusiva a People en Español cómo le ha cambiado la vida.

¿Cómo te sientes con tu regreso a TV Azteca?
Muy contento. Para mí es una bendición poder regresar a México de la manera que lo estoy haciendo de la mano de TV Azteca… por la puerta grande.

¿Quién es ahora ese Poncho de Anda que regresa por la puerta grande?
Hace 13 años se fue un jovencito, un niño, que hacía programas juveniles y apenas comenzaba su carrera; estaba verde. Ahora regresa un [Poncho] que ha vivido muchas experiencias. Que ha tenido la oportunidad de curtirse y de codearse en las cadenas más importantes latinas de los Estados Unidos. Que me dio una escuela increíble empezando por Telemundo, Univisión y MundoFOX.  Ahora llego con todo esa experiencia para aportar mi granito de arena a este proyecto de TV Azteca.

¿Qué aportas en Venga la alegría?
Mi personalidad se presta mucho para este tipo de programa. Soy una persona alegre y positiva, […] que siempre ve en el horizonte un futuro y un porvenir. Creo que de alguna manera un programa matutino representa eso. Todos los programas que he hecho en eso se enfocan. Especialmente Que venga la alegría, el mismo nombre te lo dice todo.

¿Qué es lo que estás disfrutando de estar de regreso en tu país?
La separación familiar nunca es fácil.  [Fueron] 13 años sin ver todos los días a mis papas, sin poder convivir con mis hermanos; han nacido cuatro sobrinos que no había tenido la oportunidad de convivir como un tío con ellos y ahora tengo esa oportunidad a mi alcance. Por otro lado, también viene la dificultad de separarme de la que es mi familia… mi esposa y mis hijos. Obviamente, ellos se quedaron en Estados Unidos y viajo todos los fines de semanas.

¿Qué extrañas de Estados Unidos?
Durante el día todo es felicidad porque estoy haciendo lo que me gusta, que es mi profesión. Pero cuando llega la noche y se topa uno con la soledad  de una recámara y una cama que no hay nadie al lado tuyo, y no oyes los gritos de los niños en la casa. Todo eso [me] pega. Pero es un sacrificio, que lo estoy haciendo. Primero por mi familia y no voy a negar que también por mí.  Esta es mi pasión y es mi carrera, no sé hacer otra cosa. Pues estoy cumpliendo un sueño y estoy cumpliendo una labor como cabeza de familia, de poder seguir manteniendo todas las bendiciones que Dios nos ha dado hasta el día de hoy. Hay un precio [que pagar], claro. 

You May Like

EDIT POST