Cortesia de Century Entertaiment Corp.
Huáscar Robles
April 16, 2012 AT 07:54 PM EDT

Paulina Gálvez, la bruja simpática y guapa de la popular serie Grachi (Nickelodeon Latinoamérica), se despoja de la túnica para interpretar a Carmen, una taquillera española que escapa a Marruecos y envicia a un niño en el arte del cine. La película Adiós, Carmen —basada en un episodio de la vida del director Mohamed Amin Benamraoui— es la primera producción marroquí hablada en el dialecto rifeño y representa el regreso de Gálvez a su primer amor: el cine independiente. 

Has saltado de hacer una brujita en Grachi a una emigrante española en Marruecos, ¿cómo has manejado la transición?

Bueno, lo de Grachi lo grabamos hace un tiempo. A mí me cuesta compaginar dos trabajos al mismo tiempo. [Pues son] dos personas muy diferentes. Me encanta dedicarme en cuerpo y alma al personaje. El personaje de Grachi llegó en un momento que no me lo esperaba. No esperaba que fuera tan divertido. Nunca había hecho comedia juvenil con una gran dosis de magia y de pantallas verdes y efectos especiales.

En la película, Carmen es el polo opuesto. Está basada en hechos reales de la convivencia en los años setenta entre los españoles y los marroquíes en el norte de Marruecos. Es una película que narra la situación que ocurrió al propio director [Mohamed Amin Benamraoui] en cierta manera; no es totalmente autobiográfica. Carmen existió; era la taquillera [del cine] en un pequeño pueblecito y fue la persona que a él lo [en]vició en el cine… Un poco [como] lo adoptó y él quiso rendirle homenaje. Además [homenajear] a ese tiempo cuando la convivencia [entre españoles y marroquíes] era pacifica, era buena.

Películas recientes como The Artist y Hugo romantizan el origen del cine; esta película recuerda un poco a Cinema Paradiso, ¿cómo te sentiste al estar tratando este tema del romance al cine?

Mira yo soy amante del cine. Soy actriz porque desde muy pequeña me devoré todas las películas. Más que por la televisión o el teatro. Mis padres eran muy cinéfilos. Para mí es un homenaje a ese arte que dicen que se acaba. Yo no lo creo; los formatos cambian y la gente quizás no tiene tiempo [para ir al cine], pero cuando vas a una sala de cine y ves The Artist —donde la gente se queda en silencio viendo una película muda secuestrada por las emociones de la pantalla—dices: ‘Bueno, el cine no se ha acabado’. 

¿Cómo te llegó el personaje de Carmen?

Había trabajado hace mucho años con otro director de cine que en ese momento estaba traduciéndole al guión al director Mohamed Amin. Ellos tenían una actriz apalabrada hace mucho tiempo, pero ella no pudo por problemas de agenda. Al director se le ocurrió preguntarle a mi amigo quien dijo: ‘Mira, leyendo esta historia yo veo a Paulina’… Me enviaron el guión y a mí me encantó.

La película se habla en el dialecto de marroquí rifeño, ¿tu personaje también?

En la película se habla rifeño. Es la primera película que se hace con un director y equipo rifeño y hablada en rifeño completamente. En Marruecos hay varios idiomas y dialectos, y es la primera vez que el gobierno de Marruecos da dinero para hacer esta película. Mi personaje, como muchos españoles en la época, no hablaba el idioma. Se entendía sin hablarlo.

En ocasiones se ha abogado por separación o expulsión de inmigrantes. Entonces este filme en cierta forma presenta este conflicto y trae la idea de conciliación entre las dos culturas que inevitablemente están unidas.

La película es importante porque es la visión desde el otro lado del estrecho de Gibraltar. Cómo se han visto los españoles que desde alguna forma colonizaron una parte de Marruecos. Mucho español fue a Marruecos a buscar [mejor vida que en] España. Es la situación inversa que vivió España…ahora con la crisis española se vuelve a repetir el ciclo y españoles huyen de España y van a intentar hacer negocio [en Marruecos].

 

 

 

 

 

You May Like

EDIT POST