Paramount Pictures
Alejandro Arbona / ShowBizCafe
May 22, 2008 AT 05:00 PM EDT

Visita ShowBizCafe para satisfacer tu dosis de cine

Elenco: Harrison Ford, Cate Blanchett, Shia LaBeouf, Karen Allen, Ray Winstone, John Hurt, Jim Broadbent

Libreto: David Koepp, George Lucas, Jeff Nathanson

Director: Steven Spielberg

Clasificada: PG-13 por violencia de aventura e imágenes de miedo

Calificación: B-

Por fin la gente dejará de decir que Indiana Jones and the Temple of Doom fue la mala. Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull abre en medio de la guerra fría, con agentes soviéticos forzando a Indiana Jones (Harrison Ford) a recuperarles un artefacto misterioso de gran poder. Durante esta secuencia y las que le siguen es cuando más se aprecia el ambiente de la guerra fría y la paranoia anti-comunista. Salvo que poco después, la trama regresa al asunto de los extraterrestres, que aquí resulta pesadísimo.

Brevemente se hace referencia a los años de servicio de Indy como coronel en la Segunda Guerra Mundial, como agente doble en Berlín. Mucho hubiese preferido yo ver una película sobre El Traicionero Coronel Indiana Jones en la Segunda Guerra Mundial.

No es que el tema de esta película me haya decepcionado, es que una vez que entramos de lleno en el misterio de la calavera extraterrestre, “Crystal Skull”, carece del ánimo de las películas de suspenso y horror de los años 50 que debió haber tenido.

Las películas de esa década estaban cargadas de los miedos del público: la guerra fría, las armas nucleares; la subversión comunista (o la sátira del miedo sin base a dicha subversión); etc. Spielberg colocó estos detalles en la superficie, pero no se detecta en lo más mínimo el subtexto que se puede explorar tan elocuentemente en ese tipo de cine.

Si acaso Crystal Skull coquetea con ese tema es cuando la villana soviética Irina Spalko (Cate Blanchett) describe el poder que le prestará la calavera del título: control sobre las mentes de otros. Spalko alega que podrá convertir a todo americano en un soldado soviético. Me hizo pensar en una de las grandes obras de la paranoia de la época: Invasion of the Body Snatchers, aunque sin sutileza alguna.

Aparte de esa descripción, nunca más volvemos a identificar cuál exactamente es el poder de la calavera – nunca vemos a nadie ejercerlo.

You May Like

EDIT POST