Mezcalent
Miriam Giglio / Cd. de México
July 28, 2008 AT 05:00 PM EDT

A Emilio Larrosa le está gustando refritear su obra. Comenzó con el pie derecho con La verdad oculta, un refrito del Camino secreto, tuvo buena acogida y revivió la carrera de Eduardo Yáñez empujándolo hacia el puesto que hoy ocupa, como supergalán de Televisa. Tras este buen resultado, el próximo paso de Don Emilio fue rehacer su gran éxito con Muchachitas como tú, pero a este “remake” le falta algo.

LA DECADENCIA DE UNA FÓRMULA
Muchachitas fue la telenovela que cambió la trayectoria de Larrosa, quien hasta entonces se había especializado en cuentos de suspenso. Esa historia creó una nueva manera de hacer telenovelas juveniles a la vez que enfrentaba al público por primera vez con la “fórmula larrossiana”, que consiste en moldear una trama alrededor de cuatro protagonistas juveniles. Muchachitas es la madre de Soñadoras, Amigas y rivales y otras variantes de esa fórmula que el público ha abrazado religiosamente… hasta ahora.

Muchachitas como tú, comienza como la original con la historia de cuatro jóvenes de diferentes estratos sociales, diferentes personalidades y diferentes hogares, que se conocen cuando deciden estudiar actuación en el Instituto TAES. El argumento combina rivalidades escolares y amorosas, intrigas familiares y asesinatos a granel perpetrados por un estupendo villano. Nuevamente, Larrosa ha puesto en los roles principales a cuatro debutantes, a la vez que crea un elenco compuesto por nuevas caras mezcladas con rostros emblemáticos de actores de carácter como Cecilia Gabriela, Carlos Cámara Jr., y la cantante Dulce. Aun así, Muchachitas como tú tuvo bajo rating en México.

La respuesta de este bajo rating no se encuentra en problemas arguméntales ni de producción. Quizás la formula ya haya sido muy usada. Nos atreveríamos a decir que el gran problema reside en un elenco que no es tan llamativo ni talentoso como el original.

UN ELENCO MEDIOCRE
De las protagonistas sólo destaca la prometedora Ariadne Díaz. Sus tres compañeras son muy simpáticas y bonitas, pero no se encuentra entre ellas la belleza de Cecilia Tijerina, el carisma de Kate Del Castillo o ese talento arrasador de Tiare Scanda. Fabián Robles, brillante y malgastado actor, está tan encasillado en roles de villano que no aporta nada nuevo al gran Federico, y uno extraña el irreverente encanto de Alejandro Camacho.

Los “muchachitos” dejan bastante que desear como galanes. No son malos actores, pero les falta escuela y presencia. Tampoco están tan guapos. Falta la flexibilidad física e histriónica de Ari Telch, la ternura de Diego Schoenig y el sex-appeal del Diamante Negro. Mauricio Barcelata es un buen conductor pero no logra convertir a su personaje de Roger, en lo que lo convirtió Roberto Palazuelos, un maleante simpático a pesar de su falta de escrúpulos.

Muchachitas fue el escalafón a la fama de muchos actores. Permitió que el público apreciara por primera vez a Palazuelos, a Kate y a Tiare. Incluso Sergio Sendel e Itatí Cantoral tuvieron la oportunidad de lucirse en roles menores. En esta versión, aparte de la mencionada ojiverde Díaz, no hay ninguna actuación o nuevo talento digno de mencionar. Generalmente, los refritos fracasan por desmanes en la adaptación. Pero Muchachitas como tú no llega ser una buena telenovela por culpa de su elenco.

You May Like

EDIT POST