Andrew Melick
María Morales
February 28, 2005 AT 05:00 PM EST

Con su pinta de galán de matiné, Mauricio Islas ha dado su mejor cara ante las cámaras a lo largo de su exitosa carrera como actor. Pero su intervención ante una de ellas en noviembre para discutir su supuesta relación sexual con la actriz Génesis Rodríguez, una menor de edad, fue única. “Con respecto a la joven involucrada y la implicación de que fue afectada por lo ocurrido, asumo la responsabilidad por mis acciones. Ella no fue responsable”, dijo Islas con seriedad en el alucinante vídeo emitido por Telemundo. “Públicamente pido perdón a mi esposa y mi familia, y he ofrecido mis sinceras disculpas a la joven y su familia”.

Con esas palabras –parte de un acuerdo que evitó un juicio y una posible condena de hasta 15 años de cárcel– el actor mexicano de 31 años concluyó uno de los capítulos más difíciles de su vida. “Por allí dicen que Dios sabe hacer justicia, y justo fue”, asegura Islas más de dos meses después de que ambas partes llegaran al convenio. “Tan justo, que estoy aquí con mi familia, con trabajo, con mi hija, con un aprendizaje. Quizás si no hubiera vivido algo como esto, no me hubiera percatado de lo mucho que me apoyan mis compañeros”. Entre ellos está la gerencia de Telemundo, que si bien retiró a Islas de la novela Prisionera (donde compartía papeles estelares con Génesis, entonces de 16 años, y la actriz Gabriela Spanic) ahora, como parte de un jugoso contrato, le ha dado otro protagónico en una nueva serie, Los plateados. “Estamos muy contentos de que Mauricio vuelva a la pantalla”, dice Ramón Escobar, vicepresidente ejecutivo de programación y producción de la cadena. “Es un gran actor que se ha ganado el cariño, apoyo y respeto del público”.

El proyecto con la cadena tiene a Islas entusiasmado, así éste lo aleje de su esposa, la actriz Patricia Villasana, y la hija de ambos, Camila, de casi 3 años. Durante los meses que Islas esté en México grabando Los plateados, su familia permanecerá en Estados Unidos ya que “queremos que la nena entre a la escuela, que se estabilice en Miami”, dice Islas. “Ésa va a ser la parte más dura, la separación, pero estaré acá cada 15 días”.

La niña –un manojo de energía– es la prioridad de la pareja, asegura su madre. Y en general, para quienes les interese saber, Islas y ella están “muy bien”. “Estamos muy tranquilos, recuperándonos como familia”, dice Villasana pausadamente. “Estamos más unidos que nunca. Somos una familia, cualquier cosa no quebrantará lo que hemos construido con tanto esfuerzo”.

Fue el padre de Génesis, el cantante José Luis Rodríguez, El Puma, el que detonó la bomba al denunciar ante la policía el supuesto encuentro en junio entre Islas y la menor de edad tras una fiesta de Telemundo en el lujosísimo hotel Mandarin Oriental de Miami. A partir de ese momento, llovieron las especulaciones. “Hubo muchos comentarios, muchas historias, unas exageradas, otras completamente inventadas”, explica Islas, quien rehúsa discutir datos específicos, como que los Rodríguez habrían recibido entre $1 y $5 millones para acceder a un acuerdo fuera de corte. Una persona que tuvo acceso a los detalles afirmó a PEOPLE EN ESPAÑOL que el convenio fue de varios millones. Telemundo, por su parte, rehúsa entrar en especificaciones monetarias. “Sin comentario”, dice Alfredo Richard, vicepresidente de comunicaciones corporativas de la cadena. El hermetismo continuó en febrero ante las alegaciones de Spanic en los medios de que Islas también la acosó sexualmente durante el rodaje de Prisionera el año pasado.

Independientemente de lo que haya pasado, lo que sí es cierto es que durante la última parte del 2004 Islas cayó en un abismo. “Me deprimí mucho”, dice el actor, quien sufrió ataques de pánico a raíz del escándalo. “Había días que yo decía: ‘¿Y ahora qué?’. Familia, casa, trabajo, todo en juego, truncado de un día para otro”.

El apoyo de su familia y una terapia sicológica que continúa hasta hoy lo han ayudado a levantarse, y eso es lo que él quiere hacer por otros, dice. Su plan: establecer una fundación que ayude a personas con depresión. De hecho, en Miami el actor está cumpliendo parte de su acuerdo con la fiscalía estatal –100 horas de servicio comunitario– acompañando a personas mayores, algunas también depresivas, en un centro médico. “No hay que temerle a la depresión, no hay que ocultarla”, dice Islas, quien también tuvo que donar $5,000 a una institución en Miami que ayuda a niños abusados. “La gente la ha vivido y se ha recuperado”.

Lea esta historia completa en la última edición de PEOPLE EN ESPAÑOL que ya está a la venta.

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