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Vicglamar Torres/NYC
August 25, 2010 AT 06:50 PM EDT

Marjorie De Sousa se inició en el modelaje infantil por casualidad y también casualmente descubrió lo que se convertiría en su mayor pasión en la vida: la actuación. El concurso Miss Venezuela fue el portaviones que la llevó a darse a conocer internacionalmente. Su participación en el famoso certamen de belleza le abrió las puertas de la televisión, aunque bien pudo haber seguido su carrera como modelo internacional. “Me habían invitado a hacer una sesión de fotos en Italia para el anuario de la Fórmula 1. De ahí, vino otra invitación a Francia, pero yo estaba tan jovencita, que decidí quedarme en casa y empecé a trabajar en Venevisión”, comenta esta actriz a quien pronto veremos protagonizando la telenovela Sacrificio de mujer (Univisión), donde interpreta a Clemencia.

“Este proyecto me tiene muy emocionada. Se trata del personaje más complicado que me ha tocado hacer en la vida. Es una mujer de carácter muy fuerte, tiene muchos cambios emocionales, hay muchas transiciones. Además ella es mucho mayor que yo y lograr esa imagen ha sido un poco difícil, sobre todo a nivel espiritual”, comentó la actriz de 30 años a PeopleEnEspanol.com.

¿Por qué? ¿De alguna manera la vejez significa para ti pérdida de belleza física?
No, pero para nada. Cada edad tiene su encanto. Además, creo que todos tenemos de bellos y de feos. Si tienes complejos lo vas a reflejar y eso es probablemente lo que te hace verte feo, no si tienes mayores o menores atributos físicos”.

Sin embargo, siendo una mujer tan bella ¿crees que si hubieses sido fea hubieses tenido el mismo éxito en tu carrera?
Yo creo que la belleza es lo que proyectas desde adentro. Todos tenemos un brillo especial. Somos responsables de lo que proyectamos. Todo el mundo es bonito.

¿Incluyendo al presidente de tu país Hugo Chávez ¿él también es bonito?
Me estás llevando a un territorio muy peligroso – comenta entre risas nerviosas la joven protagonista– mejor sigamos hablando de televisión.

Venezuela fue uno de los principales productores de telenovelas de Latinoamérica ¿Crees que actualmente podría decirse lo mismo?
Venezuela es un gran país, con gente trabajadora y talentosa. Si hablamos de la producción de dramáticos, hay que reconocer que afectó mucho a nivel de empleo, para los actores, los escritores, los técnicos, en fin para todos los trabajadores de la industria de la televisión, el cierre de un canal. Sin embargo, en lo personal me da un orgullo muy grande la gente de mi país, porque con todo y eso, fíjate que la gente trata de no paralizarse. Ha habido como una explosión creativa. Se está haciendo más cine. Además, cada vez hay más venezolanos afuera, haciendo televisión y, no es por nada pero es gente tan profesional, tan talentosa que a mí como venezolana me llena de orgullo verlos. Sin ir muy lejos en esta telenovela de Univisión trabajan Juan Alonso Batista “El gato”, Luis José Santander y Flor Nuñez, todos venezolanos y todos excelentes actores, sobre todo ella que para mí es como una gran maestra de actuación.

Has tenido la oportunidad de trabajar en varios países ¿hay alguna diferencia en la manera de producir dramáticos en México, Colombia, Venezuela o Estados Unidos?
Creo que al final es estrés es el mismo. La única diferencia que podría haber es a nivel del tiempo de rodaje. Por ejemplo, en México o Venezuela, puedes producir una novela de 120 capítulos en 8 meses, aquí [Estados Unidos] la haces en seis meses. Nosotros empezamos a grabar como a las seis y media de la mañana y hacemos entre 40 y 60 escenas por día. Así que te imaginarás que terminas muy cansado.

¿Crees que la telenovela como género ha evolucionado?
Creo que se ha dado una evolución natural. Las telenovelas no son más que el reflejo de la vida real. Claro, con exageraciones porque nadie es tan exageradamente malo como los villanos de las novelas, ni tan exageradamente bueno como los protagonistas, pero hay gente buena y gente mala, con malas intenciones. Creo, que a pesar de que estemos hablando de historias que en apariencia giren en torno al mundo del narcotráfico, por ejemplo, siempre va a existir la historia de amor dentro de la trama porque al público le encanta eso. Nadie puede vivir sin una historia de amor.

¿Y tú tienes la tuya en la vida real? ¿Cómo está tu corazón?
Mi corazón está muy bien y late muy fuerte.

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