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jrotulo
April 08, 2014 AT 05:13 PM EDT

Maripily Rivera habló con People en Español este martes, luego de anunciar el lunes por la noche que postergaba su boda para ocuparse de la situación de rebeldía de su hijo Joe Joe.

La puertorriqueña contó, en exclusiva, los detalles de la situación que la llevaron a tomar esta decisión.

“Ante todo quiero que quede claro que no tengo peleas con el padre del niño”, fue lo primero que dijo Maripily. “Tenemos buena relación, nos llevamos bien y él me está apoyando en todo este problema. Toda mi vida mi pelea con el padre de mi hijo ha sido que se relacione más con él”, expresó, en referencia a José Antonio García Muñiz, con quien tuvo una relación de cinco años que llegó a su fin en 2003, y que dio como fruto al hijo de la empresaria en el año 2001, hoy de 12 años de edad.

Según contó Maripily, el problema empezó hace un par de semanas, cuando Joe Joe viajó a Puerto Rico a ver a su padre durante sus días libres de escuela con motivo de spring break, y luego regresó diciéndole a una maestra que quería irse a la isla a vivir con su padre.

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“Él siempre viaja acompañado de la nana (la niñera) porque el papá no tiene tiempo para cuidarlo porque trabaja mucho”, explicó Maripiy. “La nana empezó a llamarme diciendo que el nene estaba cogiendo una actitud que no era normal, que ya le estaba llegando la ‘peste a hombre’, como dice mi papá de los chicos cuando están creciendo”.

Maripily atribuye la rebeldía de su hijo a tres factores: “Primero, él esta en una dieta estricta que le puso el nutricionista, porque estaba malo de colesterol. Quiere comer de todo y no puede, y eso afecta su estado de ánimo. Segundo: él tiene en Puerto Rico a sus primos, que son más grandes que él —tienen 14, 16, 17 años—y hacen lo que les da la gana, y él cree que puede hacer lo mismo que ellos. Cuando va allá su personalidad cambia completamente”.

Y, por último, dice Maripily que Joe Joe “quiere vestirse como le da la gana, y aquí eso no se hace. Yo estoy enseñándole a ser un hombrecito, cómo educarse, cómo vestirse… él quiere vestirse con los pantalones hasta abajo, enseñando los pantaloncillos y todo eso…”.

Todo esto, dice, la ha afectado al punto que decidió cancelar la boda: “Quiero la boda y me la quiero disfrutar, y con todo esto no puedo. Se lo comenté a mi prometido (Alberto Rodríguez) y me ha apoyado en todo momento. La boda iba ser el 7 de junio, es verano y es cuando Joe Joe se va con su papá. Yo quiero velar y estar más pendiente en ese momento que él se va con su papá”.

El hijo de la empresaria, mientras tanto, está en terapia con una psicóloga y, según cuenta ella, su padre ahora también está viajando más seguido a visitarlo en Miami.

“Todo esto me duele mucho”, dice Maripily. “Yo he dejado de hacer muchas cosas por mi hijo. He sacrificado mi carrera; no estoy en TV porque quiero el tiempo para estar con mi hijo. No me arrepiento porque me gusta ser mamá y mi prioridad siempre ha sido ser madre y estar pendiente de mi hijo. Y con todo esto me deprimí. Estuve casi una semana sin comer. Estoy bien baja de peso… Me estaban empezando a dar punzadas en el pecho porque estaba durmiendo mal. El médico me dijo que tenía que relajarme un poco porque me podía dar un infarto…”.

Por el momento, la boda quedó pospuesta hasta septiembre, mes para el que la empresaria y su pareja están evaluando un par de posibles fechas. “Ahora estoy concentrada en las terapias del nene. Cuando tú tienes un problema, tienes que resolverlo en el momento, no puedes echarlo a un lado porque más adelante puede ser peor”.

Maripily quiso reiterar que no hay ningún problema con el padre de su hijo. “Con él tengo muy buena relación, me apoya en todo, no es un problema. Hasta la pareja de él le dijo a Joe Joe: ‘Tú tienes que estar con tu mamá y no hacerla sufrir'”.

También quiso aclarar que Joe Joe tiene muy buena relación con Albert, su prometido, a quien dice que hasta le hizo prometer que nunca se divorciaría de su madre. “Yo estoy aprendiendo a ser mamá ahora. Es un poco extraño verlo llegar con una actitud que yo digo: Dios mío, me cambiaron a mi hijo”.

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