MACHETE MUSIC
Lena Hansen
August 31, 2007 AT 10:00 AM EDT

Tras años balanceándose sobre una cuerda floja, hoy Mala Rodríguez – cuyo verdadero nombre es María – es una de las pocas voces femeninas reconocidas del rap, y aunque se encuentra en plena promoción de su nuevo álbum Malamarismo, en realidad la poetisa urbana de 28 años celebra una década bajo el reflector.

“Como a los 12 años comencé a interesarme en el rap de la radio, a ver a gente bailando breakdance en las calles y a escuchar las maquetas de los raperos de mi barrio y me dije: ‘¿Qué es esto?’, me aluciné. Sus letras hablaban de situaciones feas, fuertes, reales”, cuenta a Peopleenespanol.com.

Nanai

Sobre sus propias letras, que muchos catalogan de eróticas y osadas, la española comenta: “No hay que tener complejos a la hora de sentir nuestro cuerpo y liberar la sexualidad. Creo que es algo natural y no hay que vetarlo. Ya no tengo complejos en ese aspecto, los que tenía, me los he quita’o”.

Aún recuerda la noche que debutó, en 1996, en la sala de conciertos Dada de Sevilla. “Desde ese momento, nunca fui la misma. Mi mejor amiga me decía: ‘Tu estás en una secta’. No me reconocía. No podía concebir que yo prefería estar en la calle con unos tíos raperos que con ella en una discoteca”, cuenta.

De estar rodeada de hombres, ya que en su género predomina la testosterona, ha aprendido a no estar tan pendiente de su imagen y a actuar con naturalidad en su compañía. “Ya llevo 10 años en esto y a veces sí sientes que te tratan de bajar o darte un codazo cuando estás muy arriba y adquiriendo más poder. Pero eso es así en todos los campos, no sólo en el rap”, admite.

Hoy cuenta con la admiración de colegas como el dúo Calle 13, con quien grabó el dueto “Mala suerta con el 13”, además de Tego Calderón y Julieta Venegas con quienes colabora en Malamarismo.

También le echó flores a la diva puertorriqueña Ivy Queen y no descarta grabar un día con ella. “Conozco la música de Ivy Queen desde hace rato. Lleva tantísimos años en este giro y la respeto porque no es nada fácil mantenerse y seguir dando la talla. Claro que sí grabaría con ella, cuando quiera”.

La Mala, quien suele coserse fabulosos atavíos como “un vestido rosa de licra con un corazón de cuadritos violeta”, no puede evitar ser un ícono de la moda, aún en su fase post-parto (hace un poco más de un año tuvo a su hijo Ckarell, al lado del rapero cubano Reynor Hernández. “Los disfraces son muy divertidos y juego con mi imagen. Me encantan los corpiños. Me hacen sentir como una guerrera”.

Audio cortesía de Machete Music

You May Like

EDIT POST