María Morales
May 16, 2005 AT 11:00 AM EDT

La mesa, por decirlo así, estaba servida. En el restaurante Las Tablas –del cantante Luis Fonsi– en San Juan, reporteros y fotógrafos aguardaban la llegada de la estrella que los tenía a todos en vilo. Un poco después de la hora acordada esa tarde de abril, la actriz Adamari López –con poquísimo maquillaje y su pelo corto con tonos dorados que la hacían lucir aún más joven que de costumbre– entró al salón y les dio su mejor cara por primera vez después de haber sido diagnosticada con cáncer del seno. “No creo que para nadie sea algo fácil encontrar que no está completamente bien de salud”, les dijo López, quien destilaba a la vez entereza y vulnerabilidad al explicar sus próximos tratamientos, así como su deseo por privacidad durante los mismos. “El apoyo de todo el mundo ha sido bien importante. Desde el novio, la familia, la prensa, el pueblo… ha sido bien importante para estar fuerte y decir: ‘Tengo que salir adelante’ “.

Ésa será su única y más importante tarea por el resto del año. Sus novelas y sus planes de boda con Fonsi tendrán que esperar mientras la actriz de 34 años inicia quimioterapia en Miami, luego de someterse con éxito a una mastectomía que extirpó el tumor de 1.4 centímetros. “Voy a hacer lo que sea necesario para recuperarme”, dice López, quien estará bajo tratamiento entre seis y ocho meses y está consciente de que podría perder el pelo y el apetito, por lo cual se dispuso a engordar unas libritas antes de comenzarlo. “Un seno más, o un seno menos no me hace una persona diferente, ni más mujer ni menos mujer”. Tal y como ella aseveró en abril, López no estará sola en esta batalla. A su lado: una familia unida como pocas, que va y viene de su natal Humacao, Puerto Rico, para acompañarla; Fonsi, quien interrumpió la grabación de su disco para comunicarle el diagnóstico y no se aparta de su lado; innumerables amigos artistas como Olga Tañón, Ednita Nazario, Carlos Ponce, Ludwika Paleta y Roselyn Sánchez, entre otros, quienes la apoyan de cerca y de lejos; y las oraciones de millones de fanáticos de sus acertadas interpretaciones en novelas como Mujer de madera y Amigas y rivales.

Si bien el diagnóstico convulsionó a la misma López y a los que la conocen –después de todo, la joven actriz irradia salud y carece de un historial familiar de cáncer– la noticia de su enfermedad le ha confirmado algo que quizás ni ella sospechaba. “Ada es una chulería y la quiere todo el mundo, y no porque ahora tiene una condición que sobrepasar”, dice la cantante Olga Tañón, quien le hizo llegar un rosario de una monja venezolana a quien ella considera milagrosa –rosario que López sostuvo en sus manos durante su encuentro con la prensa. “Mi hija le dijo que había hablado con sus ángeles y ellos le habían dicho que iba a estar bien. A Ada se le salieron las lágrimas”.

El mismo padre de la actriz, Luis López, le contó en exclusiva a PEOPLE EN ESPAÑOL cómo ha sido la respuesta del público en general. “Las personas vienen aquí a la funeraria [el negocio de la familia en Humacao] y nos expresan que están orando por ella”, dice don Luis. “Todo el mundo está preocupado, pero yo les digo que no hay motivo porque ella está tranquila”.

Su amiga, la actriz Ana Patricia Rojo, quien ha estado en comunicación con ella, concuerda. “Ella está tranquila, entera y llena de esperanza”, dice Rojo. “Está muy cerca de Dios y confiada que todo saldrá muy bien”.

La clave de salir bien de este mal está en encontrarlo y combatirlo lo antes posible, dice el oncólogo Stefan Glück, director clínico del instituto de cáncer del seno del Sylvester Cancer Center de la Universidad de Miami, quien no está tratando a la actriz. “En los últimos veinte años, hemos avanzado increíblemente y hemos tenido gran éxito”, estima Glück, quien asegura que estadísticamente, más del 80 por ciento de las personas con cáncer del seno lo sobrevivirán con una detección y atención adecuadas.

Lejos de ser una estadística más, López es “una mujer luchadora”, asegura su amiga, la cantante Ednita Nazario. “Lo que le estamos diciendo todos, sus médicos y sus amigos, es que se concentre en ella”, dice Nazario. “Primero viene su salud”.

Paradójicamente, antes de su diagnóstico lo primero en la mente de López era concretar sus planes de boda tras el fin, en febrero, de las grabaciones de Mujer de madera, dice la actriz María Sorté. “Cuando me enseñó su anillo de compromiso, yo lloraba con ella de la emoción”, dice Sorté, quien compartió camerinos con López en esa novela. “Estaba muy feliz, siempre con una alegría por su compromiso con Luis”.

Éste le ha comprobado lo mucho que la quiere, asegura la misma López. “Cuento con el apoyo de un hombre maravilloso”, agrega la actriz. “Sabía o pensaba que íbamos a estar juntos en las buenas o en las malas y él me demostró mucho más que eso”.

Lea esta historia completa en la última edición de PEOPLE EN ESPAÑOL que ya está a la venta.

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