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Ernesto Sánchez / NYC
February 23, 2009 AT 12:00 AM EST

Sin sorpresas, aunque sí en el formato del show, Slumdog Millionaire fue la gran ganadora en la entrega número 81 de los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, haciéndose acreedora a ocho estatuillas, incluyendo Mejor Película del Año.

En una ceremonia un tanto rejuvenecida –con sus aciertos y fracasos– desde la presencia inexplicable de figuras como Vannesa Hudgens, Zac Efron, Miley Cyrus y Heidi Klum; un escenario de Broadway con una cortina elaborada con cristales Swarovski e iluminado con luces de neón; y un Hugh Jackman debutando como conductor y haciendo hasta lo imposible por caer bien, esta entrega del Oscar se desarrolló más en la línea de unos premios MTV que del clásico Hollywood.

Oscar se reinventó este año con un nuevo formato de entrega de premios en donde por primera vez no vimos clips de los filmes por los que cada actor estaba nominado, sino a un grupo de actores colegas hablando del trabajo de cada nominado –sin duda el punto más alto de toda esta renovación–; así como ediciones vertiginosas de las mejores animaciones, canciones, guiones y películas del año en distintos géneros (que no necesariamente correspondían a las nominadas).

Los premios fueron a parar a las manos de los sospechosos comunes: Kate Winslet fue la Mejor Actriz por The Reader; Sean Penn el Mejor Actor por Milk; Heath Ledger el Mejor Actor de Reparto por The Dark Knight y Penélope Cruz la Mejor Actriz de Reparto por Vicky Cristina Barcelona.

La sorpresa fue en la forma, no en el contenido. Debido a la trágica pérdida de rating que el Oscar ha venido experimentando en los últimos años, la Academia cambió la estrategia este 2009 con intervenciones gratuitas de actores que sólo atraen a la audiencia juvenil, como Robert Pattison y Amanda Seyfried, así como personalidades que adornan semana a semana las portadas de los tabloides como Jennifer Aniston.

Por momentos, el show parecía más un musical de Broadway que una entrega del Oscar. Hubo un instante en el que Beyoncé Knowles, Efron y Hudges subieron a cantar al lado de Jackman fragmentos de Grease, Chicago, Jesus Christ Superstar, Westside Story, Mamma Mia! y Evita dentro de esta extrañísima e irregular ceremonia número 81… y el resultado lejos de electrizar, estuvo muy remoto de siquiera lograr esbozar una sonrisa en uno.

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