People Staff
May 01, 2006 AT 12:40 PM EDT

Mientras escuchaba la voz de su esposo en el auricular, su instinto de periodista le decía a María Antonieta Collins que algo no andaba bien. Llamándola desde Colombia, donde se encontraba en un corto viaje de negocios, el arquitecto naval Fabio Fajardo se quejaba de un leve dolor de espalda –y por algo que ella aún no se explica– Collins lo escuchaba y descartaba mentalmente los porqués más lógicos de su dolencia. ¿Será el mal dormir en cama ajena en un hotel? No, se decía ésta. ¿Será el subir y bajar maletas del avión? Tampoco. Cuando Fajardo regresó a Miami, Collins lo estaba esperando en el aeropuerto y sin perder un minuto lo llevó a un hospital. “Con sólo verlo caminar por el aeropuerto”, recuerda Collins, “yo supe: ‘Hay algo aquí’ “.

Ese algo fue devastador. Fajardo, aparentemente sano y energético a sus 52 años, tenía cáncer en el riñón con metástasis en otras partes del cuerpo. “El 7 de marzo, hasta ese día, yo fui completamente feliz”, dice con lágrimas en los ojos Collins, de 53 años, sobre el momento en que escuchó el diagnóstico. “En ese instante, mi vida comenzó a pasarme como una película. Él es el amor de mi vida, hemos pasado muchas cosas juntos”. El cáncer será una más de esas cosas a vencer, asegura Fajardo, un hombre pausado y sumamente educado. “Yo tengo fe”, dice mientras a su lado Collins le acaricia la cabeza en el apartamento frente al mar, en Miami Beach, donde ambos pasan los fines de semana. “Siempre he sido un hombre muy saludable”, cuenta Fajardo. “Hasta el día que salí de viaje, caminaba dos horas por la arena, bajo el sol. Tenía una energía increíble. Todo esto fue de pronto”.

Aún aturdida por la noticia, la conductora se tambalea entre aceptarla y rechazarla. “Dicen que las cosas pasan por alguna razón, pero no lo entiendo”, asegura Collins de Fajardo, quien a dos semanas de recibir el diagnóstico ya había perdido unas veinticinco libras.

Pero agrega: “Yo no pienso que Fabio se esté muriendo de cáncer. Yo sé que Fabio va a ser uno más que va a vivir con cáncer. Fabio es mi compañero, mi socio. Es todo. Yo no estoy preparada para que él se vaya de aquí. De ninguna manera. No estoy lista”.

Lo que la pareja hará en los meses venideros es, con la ayuda de Dios y la medicina, pelear contra el cáncer de Fajardo. Su médico, de hecho, es el mismo que atendió al presentador Raúl de Molina el año pasado por el mismo mal. Pero a diferencia de De Molina, cuyo cáncer estaba encapsulado y se pudo extirpar, el de Fajardo se ha extendido, por lo cual es necesario tomar diferentes medidas, asegura el doctor Mark S. Soloway, profesor y jefe del departamento de urología de la Universidad de Miami. “El caso de Fabio es poco común, a lo que no tener síntomas se refiere”, dice Soloway, quien está usando medicinas recién aprobadas para tratarlo. “A estas alturas, lo más crítico es la actitud del paciente. Es muy importante que sea positivo y que tenga apoyo familiar como lo ha tenido hasta ahora”.

Y agrega Soloway: “Francamente, no sé como [María Antonieta] lo está haciendo. Con todo esto, se levanta de madrugada y da su mejor cara en su show. Para mí, es una heroína. Es impresionante”.

En el set de su programa, Cada día con María Antonieta (Telemundo), el dolor de Collins es evidente. Durante algunos cortes comerciales, ésta se ha llegado a desplomar en llanto sólo para regresar al aire minutos después con una sonrisa en los labios. “El apoyo que he recibido es increíble”, afirma Collins, una guerrera de la vida quien ha salido adelante en otras crisis, como la muerte de dos ex y el abuso físico de una de sus hijas. “En esos momentos que me caigo [por lo de Fabio] no falta quien me diga en el set ‘¡Arriba MAC!’ o me pongan una cancioncita, esa de Ivy Queen ‘Tú eres la potra, la caballota’ “. Su amiga es digna de admiración, asegura Jorge Hidalgo, vicepresidente ejecutivo de deportes y noticias de Telemundo. “Ella es una persona que enfrenta todo con dignidad y una gran fe”, asegura Hidalgo.

En sí, la historia de amor de Collins y Fajardo comenzó a finales de 1995 cuando ambos se conocieron en una reunión en Miami. “Me impresionó mucho”, recuerda Fajardo, quien estaba en esa ciudad después de haberse escapado de su natal Cuba en un bote. “Me flechó su sentido del humor, su vitalidad, toda ella”. El noviazgo duró sólo cuatro meses. “Desde que se casaron supe que Fabio es el amor de su vida”, dice de Collins su amiga María de los Ángeles Tubillo de Muñoz. “Nunca la había visto tan contenta, tan estable. Con esto, sí me di cuenta que no hay felicidad completa”.

Quizás, pero siempre hay que dar la lucha por ella. “En nuestra vida, todo ha sido felicidad”, asegura Fajardo. “Me siento muy bendecido por Dios por habérmela regalado, por haberla puesto en mi vida”. Igual de agradecida está Collins. “Si él me llegara a faltar, que Dios no lo quiera, nunca nadie podría ocupar su lugar”, dice ésta. “Sin él, mi vida no tiene significado. ‘Él’ no existe. Existe ‘nosotros’ y nosotros vamos a estar bien”.

You May Like

EDIT POST