Focus Features
Ana Paula Ayanegui/NYC
July 08, 2010 AT 08:00 PM EDT

Tuvimos las oportunidad de platicar hace unos días con la estrella de cintas como The Hours, Far From Heaven y Boogie Nights sobre su más reciente trabajo The Kids Are All Right, un filme en el que de nuevo hace un trabajo impecable y demuestra por qué es una de las mejores actrices del mundo del cine.

En medio de un mar de películas infantiles en tercera dimensión y filmes de acción frenética aparece The Kids Are All Right, una divertida y sencilla comedia independiente. La historia sigue a la familia formada por Nic (Annette Bening), Jules (Julianne Moore) y sus dos hijos, Joni (Mia Wasikoska) y Laser (Josh Hutcherson). Los chicos aman a sus mamás, pero Laser quiere conocer al donador de esperma, que es padre suyo y de su hermana. Así que deciden hacer contacto con Paul (Mark Ruffallo), el mítico donador, para saber cómo es y de dónde vienen.

A pesar de que la situación es un poco cómica y extraña al principio, Joni, Laser y Jules se llevan de maravilla con ese hombre que de una manera poco convencional es parte de la familia. Sin embargo, Nic sencillamente no está encantada con la idea de que Paul entre en su vida y se siente amenazada.

El filme que brilló en la edición más reciente del Festival de Cine de Sundance y que ganó el Teddy Award como Mejor Película del Festival Internacional de Cine de Berlín en Alemania, está tan bien escrita y actuada que verdaderamente el tiempo en la butaca se va como agua. Uno no puede mas que sonreír todo el tiempo a pesar de que la historia no es precisamente dulce o especialmente graciosa. “The Kids Are All Right cuenta una historia muy universal de una manera única”, nos asegura la siempre sonriente Julianne Moore, quien agrega: “(El filme) describe lo que es pertenecer a una familia; y eso es algo con lo que todos nos identificamos, esto sin importar a qué cultura o a qué generación pertenezcas”.

Un detalle muy interesante del filme es que muestra a una familia formada por una pareja de mujeres homosexuales y sus hijos, sin embargo, jamás se hace referencia a eso y en ningún momento se argumenta en contra o a favor de su situación. El hecho de que haya dos mamás en casa no hace diferente a la familia, tampoco los hace mejores o peores, al igual que todos los demás tiene que convivir, dominar a sus demonios internos y lidiar con sus defectos.

Algo básico para hacer de esta película un éxito era que los personajes principales fueran tan bien interpretados que aquello que supuestamente los hace diferentes fuera invisible. Y la química tan fantástica que hay en pantalla entre Annette Bening y Julianne Moore hace la magia. Moore atribuye esa química a que “ambas tenemos muchos años con nuestras parejas. Ella (Annette) tiene cuatro hijo y yo dos, así que entendemos la historia y la dinámica de una familia. Es algo que vivimos ambas en casa a diario”.

Cualquiera pensaría que detrás de una historia y actuaciones tan reales hubo muchos ensayos y un rodaje extenso, pero para nuestra sorpresa la pelirroja confiesa: “Sólo tuvimos un par de días de preproducción, lo que significa que te pruebas el vestuario y platicas un poco con tu compañeros sobre tu personaje. Todo el rodaje fue de 23 días, yo estuve por 18 de esos 23 días. Sencillamente no hay tiempo de nada, te presentas y haces lo mejor que puedes”.

A pesar de que Moore a estas alturas de su carrera se puede dar el lujo de elegir papeles y cobrar sumas enormes, es una de las pocas actrices que trabaja en los proyectos que le llaman la atención, esto sin importar si es una súper producción o un filme independiente. Por ejemplo, con The Kids Are All Right esperó cuatro años para poder interpretar a Jules, hasta que el guión estuviera terminado por su directora y guionista Lisa Cholodenko y que hubiera el dinero suficiente para filmar. Así que la pregunta es: ¿qué tiene el personaje de Jules de especial para que Julianne Moore le haya sido fiel por tantos años? “Me encantó el hecho de que está atrapada en un momento de su vida en el que se siente completamente perdida. No tiene ni idea de cuál será su siguiente paso o de el porqué se siente así. Aquí tienes a alguien que se ha pasado los último 18 años cuidando de sus hijos y ahora de pronto se tiene que reinventar, porque los chicos se van de casa. Me pareció un personaje de lo más confundido e interesante. Lo que menos me gusta de ella es que engaña a su pareja, no es nada admirable, es algo muy duro. Aunque no hace daño de forma deliberada es algo muy fuerte. Fue un reto interpretarla precisamente porque tiene fallas como esa es un ser humano”.

A pesar de que The Kids Are All Right es una historia sobre una familia y es una comedia, esto no quiere decir que sea adecuada para llevar a los niños o a la abuelita al cine. La película toca tema serios y profundos, pero no se da golpes de pecho ni pretende tapar el sol con un dedo. En pantalla se habla de temas de pareja complicados, se hace referencia a drogas, alcoholismo y hay escenas sexuales muy gráficas entre Julianne Moore y Mark Ruffalo. Escenas que la pelirroja asegura entre risas que no busca, pero que parecen perseguirla y aunque sabe que “muy pronto ya no podré salirme con la mía con esas escenas”, tampoco va a sacrificar la oportunidad de hacer a un personaje interesante por evitarlas. Por suerte, esta vez las escenas eran con Ruffalo, un actor al que conoce y con el que trabajó antes en Blindness. “La verdad es que agradecí mucho el hecho de que Mark y yo no conociéramos tan bien desde antes. Eso hizo que la situación fuera un poco menos rara (risas)”, asegura riéndose la actriz.

A pesar de que la película ha dado a algunos algo de qué hablar debido a que se muestra a una pareja de mujeres homosexuales, la actriz no cree que ese detalle haga ninguna diferencia en la historia. “La película pinta un retrato de un matrimonio de mediana edad y de una familia, sus problemas y transiciones normales. Creo que lo más importante de que sean lesbianas es que jamás se habla del tema en la película”.

Para terminar la actriz asegura que el secreto para lograr un filme del que está tan orgullosa como The Kids Are All Right , es el tener a una directora como Lisa Cholodenko, quien no sólo es la mente detrás de la historia, sino que en 23 días logró comandar a un grupo de actores para que pareciera que no actúan. Moore ha trabajado con todo tipo de directores, pero asegura que sus favoritos son “los que se quedan un poco al margen y te dan libertad. A aquellos que te dictan cada detalle de la escena, te dan ganas de decirles: ‘entonces hazlo tú, porque esa es tú manera de interpretarlo no la mía’. Yo creo que es mi responsabilidad resolver todos los detalles para realmente transmitir un mensaje. Si alguien tiene una idea tan clara de cómo hacerlo no quiere un actor quiere un “avatar” o una marioneta (risas).

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