Cortesía Sony Music
Vicglamar Torres/NYC
June 06, 2011 AT 03:00 PM EDT

A cada tanto la música busca a alguien que la quiera de manera original. Que la acaricien de una forma nueva, recién inventada. En estos días ha corrido una excelente noticia en la industria discográfica: Franco De Vita – quien lleva al menos treinta años inventando nuevas caricias musicales– sacó su disco Primera fila. Para el goce de los oídos del público, el cantautor venezolano escogió veinte temas y los vistió de nuevo. “Aquí hice un trabajo de corte y costura”, explica el laureado músico. “Había que modernizar un poco algunos temas a nivel de arreglos, traerlos más a esta época. Fue un trabajo duro, pero me encantó. Fue como ir de visita a la casa de unos buenos amigos, a quienes no ves desde hace rato y pasas una de esas tardes de domingo que no quieres que terminen, donde comes rico, echas cuentos viejos y al final sales como repotenciado, como sientiendo que todo vale la pena”.

Escoger las canciones no fue fácil, sobre todo tratándose de un cantautor que tiene varias decenas de éxitos en el pecho. “Primero empezamos a consultar con los fans, que decidieron lo que querían. Propusimos una lista de cuarenta canciones y la disquera me dijo que si estaba loco”, dice riéndose pícaramente. “Fuimos depurando poco a poco.”

| “Pero la selección fue ruda, porque había temas como ‘Y te pienso’ que sonó mucho en Estados Unidos, pero no sonó en otros mercados. Otra que quise rescatar fue ‘No me lastimes’. Había otras que sabíamos que estarían en la selección como ‘No basta’ y ‘Un buen perdedor’. Pero cuidamos cada detalle. Yo soy quisquilloso y detallista. Siempre trato de no defraudar al público, de hacer un buen trabajo y, a pesar de la experiencia, uno siempre se pone nervioso”, asegura el músico quien después de treinta años de carrera, sigue “sintiendo no solamente mariposas, sino rugidos de tigre, aullidos y hasta ladridos de perro en el estómago” a la hora de lanzar un disco, nervios que están demás porque ya él dejó de ser un músico que está de moda o que es famoso para convertirse en uno de esos cantautores, cuyo nombre se inscribe obligatoriamente en el repertorio musical latinoamericano.

Desde muy joven y con esa carga bicultural que lo ha definido desde siempre, pues es hijo de inmigrantes italianos, asentados en la Caracas de la bonanza petrolera, Franco De Vita ha sido una mezcla. “Sí, soy como una hamburguesa a la que le pones que sé yo: un pedazo de aguacate”, dice el músico, quien también tiene talento en la cocina. Aunque de eso no habla mucho.

Cuando todavía no le cambiaba la voz del todo, empezó a escribir canciones y entró la escena musical abrazando el rock y levitando sobre el pop, pero siempre pendiente de que la calidad fuera su sello. “Sería incapaz de hacer una canción que considere mala. Yo voy con pie de plomo cuando saco un tema. Soy maniático, aunque esa manía me cuesta muy caro. Yo prefiero ganar menos, pero ensayo tantas veces como sea necesario. Prefiero ganar menos, pero estar más seguro de lo que estoy haciendo. Cuando era joven no podía fallar porque me estaba probando a mí y al mundo que sabía lo que estaba haciendo musicalmente hablando. Ahora que no estoy tan jovencito, no me puedo dar el lujo de fallar porque haría un gran ridículo”.

Con más de treinta años de oficio como cantautor, bromea diciendo que sus musas son muy “quisquillosas” porque se aparecen “cuando quieren, no cuando uno las necesita. El proceso de la composición es difícil porque tienes que estar de un humor especial, de un estado de ánimo especial. Al menos así funciona para mí”, dijo el compositor de éxitos como “Te amo”. “Necesito una motivación. Puede ser desde cualquier noticia que leas, hasta una imagen. Normalmente así nacen las canciones como ideas que se van juntando, al igual que la melodía, son acordes que se van entrelazando. Otras veces, pero muy pocas, me ha salido el título primero”.

Este músico confiesa que es de los que se despierta en la mitad de la madrugada con una idea, una palabra o una frase “que a veces me cambia toda la idea de la canción, porque simplemente cambiando una preposición, una simple palabra tee cha por tierra toda la idea que traías en la cabeza y que posiblemente estuviste trabajando una semana. No es lo mismo un por que un para y ese detalle puede cambiarlo todo”, asegura el autor de unas doscientas canciones, que han sido éxito en las voces de famosos como Ricky Martin, Chayanne y Sin bandera, a quienes por cierto logró unir para que hicieran un dúo con él en esta producción discográfica.

“Fue difícil por una cuestión de horarios pero lo logramos”. Aunque además del dúo con los exintegrantes de Sin bandera, Noel Schajris y Leonel García, también se cuentan uno con Debi Nova, otro con Alejandra Guzmán, en el sencillo “Tan solo tú”, Soledad y Gilberto Santa Rosa con quien interpreta “Te veo venir soledad”. “Con todos fue un trabajo mágico, hecho desde el amor por la música, desde la amistad. La Guzmán es una diosa con toda esa fuerza roquera y con Gilberto, ¡por favor! ese es un señor, un maestro”.

En un tono un poco más reflexivo dice que sin pretender ofender a nadie, hoy en día es aún más cuidadoso que antes. “Me gusta llegar a un alto grado de satisfacción cuando hago una canción. Sobre todo hoy en día que la música es desechable. Lo digo porque en mi época, para tener acceso a un disco era difícil. Tenías que empezar por ir hasta la discotienda a comprar el disco y ése simple hecho como que te daba un mayor respeto por el producto. Hoy en día, entre la piratería, que abarata los costos del consumidor, y el internet, mucha gente hace música sin respeto hacia lo que está haciendo, es como así quedó”.

Échale una miradita a lo que encontrarás en el CD+DVD Primera Fila de Franco De Vita

http:/www.youtube.com/embed/NAgBbXM6_2M

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